¿Cómo contestarías estas preguntas sobre Lindy hop?

Traducción del artículo de Julia Loving publicado en la web de la Fundación Frankie Manning el 14 de mayo 2018. Me ha parecido importante hacer este artículo accesible a un mayor número de personas fuera de la comunidad angloparlante para ampliar la conversación. Leer el artículo original en inglés/ Read the original article in English. 

Preguntas para organizadores de eventos, profesores y personas con liderazgo en la comunidad de Lindy hop

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Julia Loving junto al monumento que marca el lugar donde se encontraba el Savoy Ballroom en Harlem.

Últimamente se han generado conversaciones importantes dentro de la comunidad de Lindy hop sobre el reconocimiento de las raíces negras de este baile. Julia Loving creó una lista con algunas preguntas para que reflexionen los organizadores de eventos. Es una lista muy útil para que los organizadores de eventos de Lindy hop, profesores y personas con liderazgo en las escenas swing de todo el mundo se planteen estas cuestiones para asegurarse de que sus eventos son inclusivos.

Visibilizar y tratar de comprender una cuestión que debe corregirse es el primer paso. Agradecemos a todos los organizadores de eventos sus esfuerzos por crear una comunidad de baile swing más diversa e inclusiva: incrementar la representación negra forma parte de ese objetivo.

Responde estas preguntas

Cortesía de Julia Loving

  1. ¿Reconozco activamente que el Lindy hop es una expresión artística negra? ¿Ese reconocimiento se ve representado en la forma en la que dirijo eventos, clases y la escena de baile en general?
  2. ¿Me siento cómodo/a tratando o hablando de cuestiones de raza? Si no es así, ¿colaboro con alguien que sí se siente cómodo tratando estos temas?
  3. ¿Busco, considero o contrato bandas y orquestas cualificadas que incluyan o sean lideradas por músicos y cantantes negros?
  4. ¿Busco, considero o contrato profesores cualificados negros a todos los niveles?
  5. ¿Busco, considero o contrato DJS cualificados negros para mis eventos o para cubrir los descansos de las bandas?
  6. ¿Los asistentes a mis eventos (profesores, bandas, público, bailarines etc.) reflejan la diversidad de la población mundial? Si no es así, ¿tengo un plan en marcha para hacer que mi evento sea más atractivo para personas de orígenes diversos?
  7. ¿La forma de bailar Lindy hop en mi comunidad se parece a la original?
  8. ¿Quiero ampliar mis conocimientos y busco comprender la experiencia afroamericana? ¿Y la historia del baile?
  9. ¿El personal que contrato se ha sometido a alguna verificación de prácticas no discriminatorias en la escena swing?
  10. ¿Invito respuestas constructivas sobre políticas y programas para combatir la desigualdad racial en mis eventos?
  11. ¿Invito a otras comunidades locales de baile que no sean de origen blanco a participar en mis eventos?
  12. ¿Comparto recursos sobre los orígenes del baile, la historia negra, biografías de los primeros bailarines, de músicos de jazz, colecciones de música etc. con mi comunidad?
  13. ¿Animo a mis alumnos a hacer excursiones a locales o sitios históricos que representan la experiencia o la historia afroamericana, especialmente en aquellas ciudades con gran riqueza histórica?
  14. ¿Estoy comprometida con el reconocimiento de la cultura y la historia negra a largo plazo, no solo cuando está de moda?
  15. ¿Lidero con el ejemplo como profesor/a de baile al incluir lecciones de historia como una parte integral de mis clases? Por ejemplo, todos hacemos el Shorty George pero, ¿sabías que Shorty George era un hombre negro que bailaba en el Savoy en Harlem? etc.
  16. ¿Invito a Lindy hoppers de generaciones anteriores a participar y compartir sus historias en mis eventos? Por ej.: Mama Lou Parks Dancers, competidores del Harvest Moon Ball y bailarines del Savoy.
  17. ¿Me comprometo a darle la bienvenida a todo el mundo con independencia de su raza, religión, orientación sexual, identidad de género, edad, tipo de cuerpo, habilidad física y habilidad mental?
  18. ¿Animo a mis alumnos y compañeros de baile a que estén abiertos a bailar con todo el mundo y a que tomen la iniciativa invitando a bailar a personas de todo tipo? ¿Especialmente aquellos que quizá no sean invitados a bailar con frecuencia? ¡Nadie debería sentirse excluido!
  19. ¿Facilito que haya mentores o formación adicional para bailarines negros nuevos en mi escena? ¿Ofrezco algún tipo de patrocinio económico a estudiantes afroamericanos para participar en mis eventos o en otros eventos?
  20. ¿Estoy dispuesta a aceptar y apoyar cambios aunque pueda modificar mi experiencia de la comunidad de Lindy hop?

Julia gracias por compartir esta excelente lista de preguntas. Esperamos vuestros comentarios y sugerencias sobre lo que debería incluir la lista.

Sobre Julia Loving

Julia Loving ha sido profesora de Biblioteconomía y Ciencias de la Información y de Estudios Africanos en colegios públicos de la ciudad de Nueva York durante los últimos 25 años. Su formación de Lindy hop empezó en la asociación de swing de Harlem (Harlem Swing Dance Society) bajo el tutelaje de Samuel Coleman hace algo más de cinco años. Se enorgullece de ser una Lindy hopper de talla grande en su blog biggirlslindyhoptoo.blogspot.com que promociona un baile swing sin estigmas. Baila socialmente por todo Nueva York. Ha participado en varias competiciones y le gusta apuntar que ganó el tercer premio en el Lincoln Center’s Mid Summer Night Swing 2015 y también ganó en el concurso de Alhambra Ballroom Jazz Vespers con su pareja de baile Brandon Baker, que entonces tenía quince años (ahora tiene 19). Es una gran promotora del baile swing y patrocina a varios estudiantes en diferentes comunidades. Asiste a eventos semanales de baile social en NYC. Hace poco empezó a codirigir un evento de swing bimensual en Harlem llamado “It’s an Uptown Saturday Night Swing Dance” (Baile swing de sábado noche de barrio).  Ha enseñado Lindy hop de nivel iniciación a adultos en el centro Marcus Garvey en Harlem además de enseñar Lindy en su programa extraescolar. Le encanta animar a los miembros de su Familia Lindy y Grupo de Swingout de Harlem para asistir a bailes sociales a través de mensajes y correo. Viaja fuera de Nueva York para apoyar las comunidades de Lindy, Blues y Balboa de otras comunidades en otros estados. Es la creadora de LuckyLindysNYC, una línea de ropa interior para bailarines y entusiastas del yoga que se ha convertido en un gran éxito en la comunidad de baile swing. Últimamente, Julia dice que es «una amante del jazz que comparte la experiencia afroamericana a través del baile».  Es habitual encontrarse a Julia bailando en Brooklyn Swings, Bierhaus, Frim Fram Jam, Swing 46 o bailando al son del vocalista de jazz Charles Turner en el pasillo de Minton’s Playhouse.

Algunos pueden preguntarse: ¿Por qué yo?

Hace poco Judy Pritchett, miembro de la Junta de la Fundación Frankie Manning, le pidió a Julia y cuatro personas más que la ayudaran a contestar una solicitud de una comunidad de baile en Grecia que quería asesoramiento sobre cómo conseguir que sus eventos fueran más inclusivos para afroamericanos. ¿Por qué yo? Supongo que porque sabe que he aprendido a navegar mis propios sentimientos de aislamiento en esta comunidad de baile además de ser una defensora de esta expresión artística. ¡Era un patito feo cuando empecé a bailar! Siendo negra, mayor, de talla extra grande y al estar poco habituada a invitar a hombres a bailar por mi entorno cultural. Pero tuve el apoyo de dos tíos fantásticos: Samuel Coleman de Nueva York y Ryan François de Reino Unido, ambos profesores de baile swing. Me animaron a aprender más y darle un tiempo, y yo se lo agradezco. Hoy en día es muy raro que me quede en el banquillo y soy una defensora de la inclusión y la relevancia. Así que, para que conste en acta, el swing ha cambiado mi vida en tantos aspectos positivos que me pareció necesario contestar de la manera más sincera, reflexiva y rigurosa que pudiera.

Traducción publicada con permiso de la Fundación Frankie Manning y de Julia Loving https://www.frankiemanningfoundation.org/questions/

 

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Norma Miller en persona

English

En diciembre tuve la suerte de conocer a Norma Miller, Reina del Swing, en Milán, donde se celebraba su 97 cumpleaños…y el lanzamiento de su nuevo álbum A Swingin’ Love Fest. Llevo más de un año trabajando en la traducción de sus memorias, así que en cuanto me enteré de que venía a Europa ya me estaba subiendo a Ryanair sin pensármelo; tenía que conocerla. Es imposible describir la energía en estado puro que desprende Norma Miller, pero conseguí tomar algunos apuntes, y aquí comparto algunas de sus palabras sobre el Lindy Hop, la vida y el elusivo «ismo».

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Norma Miller cantando con la Billy Bros. Swing Orchestra, Milán, 10 December 2016

Norma Miller empezó bailando en las calles de Harlem de niña, antes de llegar al Savoy Ballroom y convertirse en bailarina de los Whitey’s Lindy Hoppers. Vino a Europa cuando tenía quince años para dar a conocer el Lindy Hop ante el público europeo por primera vez, y hoy en día sigue enseñándonos de qué va. Para saber más sobre su increíble recorrido vital y profesional que empieza en el Savoy y la lleva a actuar con Cab Calloway y Count Basie, entre otros, de Harlem a Hollywood pasando por Rio de Janeiro y más allá…¡pues recomiendo sus memorias, Swingin’ at the Savoy! (que pronto estará disponible en español también).

Aquí está Norma interpretando su número Gimme the Beat con la Billy Bros. Swing Orchestra el 10 de diciembre en Spirit de Milan. Gimme da Beat.

Por amor al swing en Milán

Todo el fin de semana resultó ser un festival por amor al swing, organizado por Maurizio «Big Daddy» Meterangelo y Roberta Bevilacqua, la familia italiana de Norma, también conocidos como la Italian Swing Dance Society. Maurizio grabó el nuevo álbum con Norma y dirige la Billy Bros. Swing Orchestra con verdadero estilo “hep”. Spirit de Milan aportó el ambiente industrial decadente, los lindy hoppers locales estuvieron a la altura de las expectativas de estilismo, y con detalles como el coche de los años 30 en el que llegó Norma la noche del estreno, era fácil pensar que uno se había adentrado en un escenario de película de gángsteres.

Disfrutamos de la proyección del documental Queen of Swing, que Maurizio había subtitulado especialmente para la ocasión, seguido de una entrevista personal con Norma cada noche. Jude Lindy hizo de maestro de ceremonias e intérprete, y Norma estuvo chispeante (literalmente, con su traje de lentejuelas), mostrando su carisma de estrella en cuanto se subía al escenario.  Fueron dos noches fantásticas de música en directo, con el aliciente del virtuosismo del bailarín Chester A. Whitmore,  (que ha trabajado recientemente en La La Land).

El momento cumbre del evento fue por supuesto la actuación de la Billy Bros. Swing Orchestra con Norma Miller el sábado por la noche. Tienen el mejor sonido de big band que conozco en directo, y la Reina del Swing claramente tenía el beat. Cinco de las canciones del álbum son de Norma, y las interpretó en directo, incluyendo Gimme da Beat, They Call Him Louie, Swingin’ Frankie’s Way, Down in New Orleans y Swing Baby Swing.

¡Celebrábamos el lanzamiento del nuevo álbum de Norma y sus 97 años recién cumplidos! (Lo cual por cierto, se aproxima a un récord guinness).

Fue un fin de semana intensísimo, rebosante del espíritu del swing. Maurizio y Roberta fueron muy acogedores, y me entraron ganas de formar parte de la familia lindy hoppera italiana.

Pero mejor que nos lo cuente Norma (según mis apuntes).

Norma Miller hablando de…

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Count Basie

“Count Basie tenía la mejor banda de swing que haya existido. Todo lo que hacía… Les decía a los arreglistas que escribieran música para mantener a los bailarines en la pista. Por consiguiente, si escuchas una melodía de Basie sabes que la puedes bailar. Tenía una de las mejores secciones rítmicas de todos los tiempos. Walter Page al contrabajo, Jo Jones a la batería, Freddy Green a la guitarra y Basie al piano. Formaban la mejor sección rítmica de toda la historia de la música swing. Ahora bien, había muchas grandes bandas. Estaba Chick Webb, el Rey del Swing. Estaba Jimmy Lunceford, otra gran banda. Pero ninguna swingueaba como Basie. Por eso coreografiamos todos nuestros bailes con música de Basie, porque rítmicamente era perfecto. Y cuando bailas Lindy Hop, bailas al son de un buen ritmo. Y las dos cosas iban de la mano perfectamente. Y por eso Basie era una de nuestras mejores bandas para bailar. No es que las otras orquestas no fueran buenas, es solo que ninguna era mejor que la de Count Basie.”

El Lindy Hop, lo más maravilloso    

“No hay nada más maravilloso que un chico y una chica, disfrutando de un tema de Count Basie. Toma Corner Pocket, por ejemplo, tomas uno de los grandes temas de Basie, y estás con una chica sobre la pista, bueno, es algo para disfrutar. El Lindy Hop es el mejor baile social que existe. El ballet es maravilloso, el solo jazz es algo fantástico, pero no hay nada más maravilloso que estar con un chico y estar swingueando con él, es sencillamente lo mejor del mundo. No hay nada mejor que el Lindy Hop. Yo ya estoy llegando al final de la cuerda, pero vosotros tenéis que disfrutarlo. ¡¡Yo lo disfruté!!”

“El Lindy Hop es la cosa más sexual que puedan hacer un chico y una chica…sin irse al dormitorio”.

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 Swing y color

 

“El swing hacía integración racial antes de Martin Luther King. Eso es lo que ocurría en el Savoy. Blancos y negros codo con codo, bailando juntos. Estábamos intentando lograr la integración.”

“El swing no tiene color. No importa que seas blanco o negro, o incluso musulmán. El swing es música. El sonido no tiene color. Escuchas una canción de Count Basie y no puedes ni pensar en el color. Eso es el swing. Conseguimos elevarnos por encima de todo eso.”

Salir del gueto

“Yo era mujer y negra. El swing, el baile, fue lo que me sacó de Harlem. Sobrevivimos. Me esforcé por ser la mejor, toda mi vida. Tienes que ser la mejor en lo que hagas para salir adelante.”

Whitey’s Lindy Hoppers

 “Éramos buenos. Éramos buenos porque bailábamos todas las noches. Durante unos cinco años, antes de hacer las películas, estábamos en el Savoy cada noche. Por eso éramos buenos.”

Bailar

 “Tienes que bailar al son de la música. Tienes que escuchar y bailar respondiendo a la música que toque la banda. Nosotros lo bailábamos todo. El Savoy era un salón de baile y tenías que bailar de todo, one-step, two-step…no bailábamos Lindy hop toda la noche.”

“No le doy consejos a bailarines. Baila, eso es todo.”

“Ismo”

“’Ismo’, hmmmm, mmmm, ‘ismo’ es aquella cosa. ‘ismo’ es lo que hacía que Louis Armstrong fuera Louis Armstrong.”

Su primer baile con Twistmouth George

“Yo tenía doce años y nunca lo olvidaré. Fue el mejor día de mi vida. Estaba bailando con el mejor bailarín, él medía casi dos metros, yo solo tenía doce años. Volé. Nunca lo olvidaré.

¿Su bebida preferida?

“Mimosa, champán y zumo de naranja, ¿puede haber algo mejor?”

Seguir swingueando

Norma nunca ha parado de swinguear y tiene muchísimos planes. Quiere traerse a la Billy Bros. Swing Orchestra a Nueva York a tocar en el festival de Midsummer Jazz del Lincoln Center. También quiere montar un show en Broadway con Chester y los mejores bailarines de swing, y si alguien puede conseguir que sea un éxito, esa es Norma.

¿El consejo de Norma para las futuras generaciones?

“Keep swingin’”, seguir swingueando.

Si quieres nominar a Norma para Premio Kennedy, puedes hacerlo aquí.

Banda sonora:

A Swingin’ Love Fest (Billy Bros. Swing Orchestra con Norma Miller, 2016).

Puedes solicitar una copia del álbum a la  Italian Swing Dance Society.

Lectura:

Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer, Norma Miller con Evette Jensen (Temple University Press). Pronto disponible en español.

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Todas las fotos son de Olga BSP para Spirit de Milan, cortesía de Italian Swing Dance Society.

A Royal Welcome for the Queen of Swing se organizó con la colaboración de Italian Swing Dance Society, Luca Locatelli, la Klaxon Agency y Spirit de Milan.

 

 

Meeting Norma Miller

Español

In December I was lucky to have the opportunity to meet Norma Miller, Queen of Swing, in Milan, where she was celebrating her 97th birthday…and the launch of her new album A Swingin’ Love Fest. I have been working on translating her memoirs into Spanish for over a year now, so as soon as I found out she was coming to Europe I was hopping on to that Ryanair flight, I had to meet her. It is impossible to describe the sheer energy Norma Miller exudes, but I managed to take some notes, and here are some of Norma’s words of wisdom on Lindy Hop, life and “ism”.

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Norma Miller performing at Spirit de Milan, December 2016, photo by OlgaBSP.

Norma Miller started dancing on the streets of Harlem as a kid, before making it to the Savoy Ballroom and becoming one of Whitey’s Lindy Hoppers. When she was 15 she came to Europe, and introduced European audiences to the Lindy Hop for the first time – and she is still teaching us what it’s all about now. To find out more about her incredible life and career dancing in the Savoy and performing with Cab Calloway and Count Basie, among many others, from Harlem to Hollywood and Rio and beyond…well I recommend her memoirs Swingin’ at the Savoy! (Soon to be available in Spanish too).

This is Norma performing her number Gimme da Beat with the Billy Bros. Orchestra on 10 December 2016 at Spirit de Milan. Gimme da Beat.

A swingin’ love fest in Milan

The whole weekend was in fact a swingin’ love fest, organized by Maurizio ‘Big Daddy’ Meterangelo and Roberta Bevilacqua, Norma’s Italian family, also known as Italian Swing Dance Society. Maurizio recorded the new album with Norma and leads the Billy Bros. Swing Orchestra in true hep fashion. The setting, the decadent industrial glamour of Spirit de Milan, and the local lindy hoppers lived up to Italian style expectations, so that you could be forgiven for thinking you had wandered in to a gangster movie set at times, including the 1930s vintage car that Norma pulled up in on opening night.

We enjoyed a screening of the documentary Queen of Swing, which Maurizio had subtitled especially for the occasion, followed by a personal interview with Norma each night. Jude Lindy acted as MC and interpreter and Norma was in (literally) sparkling form, she showed her star quality as soon as she was up on stage. We had two nights of fantastic live music and were treated to the dance virtuosity of Chester A. Whitmore, who was delightful at all times (Chester recently worked on La La Land).

The highlight of the event was of course a show-stopping performance of the Billy Bros. Swing Orchestra with Norma Miller on the Saturday night. They have the best big band sound I have heard live, and the Queen of Swing certainly had the beat. Five of the album’s songs are Norma’s, which she sang live, including Gimme da Beat, They Call Him Louie, Swingin’ Frankie’s Way, Down in New Orleans and Swing Baby Swing. 

We were celebrating Norma’s new album and her recent 97th Birthday!! (Which by the way, is very close to being a world record).

It was an incredibly intense weekend, filled with swing and joy. Maurizio and Roberta were truly welcoming and made me want to join the Italian lindy hopping family too.

But let’s hear what Norma had to say (recorded as best I could).

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Norma Miller on…

Count Basie

“Count Basie had the greatest swing band ever. He was the one that was able to…Everything he did. He told arrangers to write the music to keep the dancers on the floor. Consequently, if you hear a Basie tune you can dance to it. He had one of the best rhythm sections ever. Walter Page on bass, Jo Jones on drums, Freddy Green on guitar and Basie on the piano. Which was the best rhythm section ever in the history of swing music. Now, you had a lot of great bands. You had Chick Webb who was the King of Swing. You had Jimmy Lunceford, another great band. But no-one swung like Basie. That’s why all our dances were choreographed to Basie music, because rhythmically it was perfect. And when you Lindy Hop, you Lindy Hop to great rhythm. And the two things went together perfectly.  And that is why Basie was one of our best bands for dancing. It wasn’t that the other bands weren’t good, it’s just nobody was better at it than Count Basie.”

The most wonderful thing     

 “ Nothing’s more wonderfully enjoyable than a guy and a girl, enjoying a Count Basie tune. You take Corner Pocket, you take any of the great Basie tunes and you take a girl on the floor, well it’s an enjoyable thing. Lindy Hop is the best social dance there is. Ballet is wonderful, solo jazz is wonderful, but nothing is more wonderful than to be with a guy and you swing with him, it’s just the best there is. Nothing tops the Lindy Hop. I’m at the end of my rope now, but you got to enjoy it. I enjoyed it!!”

“Lindy Hop is the most sexual thing a guy and a girl can do…without going to the bedroom.”

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 Swing and colour

“Swing was doing integration before Martin Luther King. That’s what was happening in the Savoy. White people along with black people, dancing together. We were trying to do integration.”

“Swing has no colour. It doesn’t matter whether you are white or black, or even Muslim. Swing is music. Sound has no colour. You play a Count Basie song and you can’t think about colour. That’s swing. We rose above it.”

Getting out of the ghetto

“I was a woman and I was black. Swing, dancing, got me out of Harlem. We survived. I tried to be the best, all my life. You have to be the best at what you do to get ahead.”

Whitey’s Lindy Hoppers

“We were good. We were good because we danced every night. For about five years, before the movies, we were at the Savoy dancing every night. That’s why we were good.”

Dancing

 “You got to dance to the music. You have to listen and dance to the music the band is playing. We danced everything. The Savoy was a ballroom and you had to dance to everything, one-step, two-step…We didn’t Lindy Hop all night.”

“I don’t give advice to dancers. Just dance.”

“Ism”

“Ism is mmmm, mmhhhh, it’s that something. ‘Ism’ is what made Louis Armstrong Louis Armstrong”.

Her first dance with Twistmouth George

“I was twelve and I will never forget it. It was the best day of my life. I was dancing with the best dancer, he was six foot tall, I was only twelve, I flew. I will never forget it.”

Her drink of choice?

“Mimosa, champagne and orange juice, what could be better?”

Keep Swingin’

Norma hasn’t stopped swinging and she is full of plans. She wants to bring the Billy Bros. Swing Orchestra to New York to perform at Midsummer Jazz at the Lincoln Center. She also wants to bring a show to Broadway with Chester and the best swing dancers, if anyone can make it a great show that is Norma.

Norma’s advice for future generations?

“Keep Swingin’”.

If you want to recommend Norma for a Kennedy Center Honor you can do so here.

Soundtrack:

A Swingin’ Love Fest (Billy Bros. Swing Orchestra with Norma Miller, 2016).

You can order a copy from the Italian Swing Dance Society.

Reading:

Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer, Norma Miller with Evette Jensen (Temple University Press).

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Norma Miller with Chester A. Whitmore, Roberta Bevilacqua and Karen Campos McCormack in Milan, photo by OlgaBSP

All photos by OlgaBSP for Spirit de Milan, courtesy of Italian Swing Dance Society.

A Royal Welcome for the Queen of Swing was organized by Italian Swing Dance Society in collaboration with Luca Locatelli, the Klaxon Agency and Spirit de Milan.

The Savoy, where it all began

 Español

I have wondered how to start this blog, but really the answer is simple: I must start at the Savoy in Harlem – where Swing music and dance was born, thrived and became world famous. And king amongst the swing dances of the age was the Lindy Hop (also known as jitterbug). Lindy Hop, swing and all things vintage are back in vogue again – and it is important to remember its origins. Stepping up the Savoy’s marble and mirror staircase into the finest ballroom in the world is a good place to start…

Savoy, Harlem 1952
A crowd gathered outside the Savoy Ballroom, a major cultural hub and landmark for the Harlem neighborhood.(Photograph © Bettmann/Corbis. http://www.danceheritage.org/savoy.html

The Savoy was more than a ballroom – it was the beating heart of Harlem. Here is where the best musicians and dancers came together to create swing. It was the largest and most elegant ballroom in Harlem. For a start it was on a different scale to other ballrooms, occupying a whole block from 140th to 141st street, about 250ft by 50ft with two bandstands – it could fit thousands on the dance floor, over 5,000 attended on its opening night on 12 March 1926[i] with Fletcher Henderson’s band.

This is how Frankie Manning, the great Lindy Hop legend, described his first visit to the Savoy when he was about nineteen:

‘As I was climbing the steps that led to the ballroom, I could hear the swinging music coming down the stairwell, and it started seeping right into my body…I got to the top step, went through the double doors, and stopped for a moment with my back to the bandstand, taking it all in. When I turned around and faced the room…well I just stood there with my mouth open. The whole floor was full of people –and they were dancing! The band was pounding! The guys up there were wailing! The music was rompin’ and stompin’. Everybody was movin’ and groovin’….We started saying ‘’This is dancin’ heaven’’. It even looked like the floor was getting in the mood because it was bouncing up and down too.’

Harlem had become a popular night spot for downtown white society during the 20s. Harlem, a predominantly black neighbourhood in New York experienced a huge influx of black migrants from the South in the early 20th Century decades as thousands fled from terrible oppression looking for new opportunities. Harlem provided a promise of freedom and pride, and it became a hotspot for black creativity and culture – in music, art, literature and politics, in a period known as the Harlem Renaissance. But although it was ostensibly the ‘Negro’ neighbourhood, it was also notably segregated (as was the case throughout the US to different degrees at the time), most of the famous nightclubs were for white patrons only: the Cotton Club, the Apollo (which is still standing today) etc. would feature black performers but black people could not use the main entrance or mix with the white audience.  Segregation and discrimination were even greater problems outside of New York – when Whitey’s Lindy Hoppers or bands and musicians went on tour it was often difficult to find places that would serve them food or provide accommodation. Billie Holiday describes countless incidents in her memoirs, including the difficulty in finding rest rooms she could use, just one small example of the challenges they faced.

The Savoy was unique as it was not segregated – black and white patrons could attend, sit, eat and drink and dance together, ‘for the first time in history the status quo was challenged’ states Norma Miller. Frankie Manning has said that it didn’t matter whether you were black or white, green, yellow or whatever, just whether you could dance.  I think this inclusive spirit is reflected in Lindy Hop and is a key feature of this joyful dance, of its legacy and how we enjoy this dance nowadays.

The Savoy was the most elegant ballroom in Harlem and surpassed all of America’s top dance halls. It was dazzling, as described by Norma Miller: ‘the ballroom itself was decorated in gold and blue with colored spotlights. The walls were lined with booths for eating and drinking. The dance area was…the length of a city block, the dancefloor itself was made of many layers of hardwood, such as mahogany and maple…it was replaced every three years, worn out by the constant pounding [of the dancers]’.

The music…and the dance

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Advertisement for a battle of the bands between Chick Webb and Count Basie, with Billie Holiday and Ella Fitzgerald.

The music never stopped at the Savoy, there were two bandstands and one of them was always playing. Norma Miller recalls listening to this music from her home’s fire escape as a child, and later she started dancing on the pavement outside the Savoy. Chick Webb usually led the house band, and he was Lindy Hoppers’ favourite band. Over the next few years over 200 hundred swing bands played the Savoy – there were legendary battles between visiting bands like Cab Calloway’s, Count Basie’s or Benny Goodman’s (who only played the Savoy once but visited often) and Chick’s band. For top band battles the queue would go round several blocks – and it was the dancers who made a band’s success. The Savoy was also key in launching the careers of famous singers like Ella FitzGerald, who was picked by Chick to sing for his band, and continued to lead the band after his death in 1939. Chick Webb recorded Stompin’ at the Savoy in 1934. Here is Ella Fitzgerald with Chick Webb’s orchestra playing St Louis Blues at the Savoy, sometime in 1939.

Back then bands played for dancers, and if they wanted to stay they had to keep the floor packed according to Frankie Manning. Jacqui Malone has written a very interesting article on Jazz Music in Motion: Dancers and Big Bands which argues for re-claiming the close connection between dance and the development of jazz and swing music ‘Night after night, the dancers and musicians at the Savoy spurred one another on to greater heights and greater depths- always with an attitude of elegance’. Duke Ellington commented ‘You start playing, the dancers start dancing, and they have such a great beat you just hang on!’.

Out of this close collaboration with Chick Webb’s and other swing bands the Lindy Hop was born. The Lindy Hop is a joyous improvisational dance with a syncopated 8 count beat. For all the lindy hoppers reading this I do not need to provide further explanation. It evolved from other dances of the era with the breakaway, which allowed more room for improvisation, and introduced the swing-out, its star step. Herbert White, the Savoy floor manager, brought together the most talented Lindy Hoppers to form Whitey’s Lindy Hoppers and other dance troupes. The Lindy Hop was popularized all over America and overseas thanks mainly to Whitey’s Lindy Hoppers – touring Europe, Australia and Brazil as well as appearing in several films and the 1939 New York World Fair.

Frankie Manning, a legend in the swing community who we will speak about more in another post, was one of Whitey’s dancers; he was a key innovator and choreographer, influencing the dance’s characteristic near-horizontal style and creating the first acrobatic airsteps with his dance partner. He has also been the inspiration leading the Lindy Hop worldwide revival since the 90s and contributing to the inclusive spirit of the swing community. The Lindy Hop was not the only dance danced at the Savoy and other popular dances included the Shag, the Fox Trot, the Peabody, the Black Bottom, the Big Apple, the Shim Sham etc. but it has perhaps had the most lasting impact, as experienced daily by thousands of modern Lindy Hoppers the world-over.

Here is some rare footage of dancing at the Savoy from a newsreel: Dancing at the Savoy

…and more

The Savoy was not only a ballroom, it also had a role as a civic centre for the black community in Harlem: there were regular community gala events on Wednesday and Friday nights, the ‘400 Club’ and other Harlem fraternities and associations met there and Adam Clayton Powell was a regular patron. Following the riots in 1935 it was felt the Savoy was too important to be closed and the Harvest Moon Ball competitions were created in an effort to re-build the damaged morale of the black community.  Despite it being a predominantly black neighbourhood, the home of the New Negro and the Harlem Renaissance, Harlem was mainly owned by white people and many Harlem businesses did not employ black people, contributing to these riots in the midst of the Depression. In this context the value of the Savoy as a venue that employed and welcomed a diversity of patrons – from local kids to Hollywood starts – becomes more apparent.

The Savoy opened in 1926 and closed in 1958. There is scarcely a big jazz band name that is not associated with the Savoy, including black and white bands. For the Lindy Hoppers like Frankie Manning and Norma Miller and many others it became a second home, the ‘home of happy feet’ as it was known.  It helped create and popularize the most quintessentially American music, swing, and a truly American dance, Lindy Hop. The Savoy was the place to be in Harlem – and Harlem was the place to be in the 20s and 30s. In the words of Romare Bearden (artist) ‘The best dancing in the world was there, and the best music…You’d want to be either in Harlem then or in Paris. These were the two places where things were happening.’

And what would a post about the Savoy be without music? Here is a selection of tracks:

The Savoy opened in 1926 and closed permanently in 1958. It was demolished for the construction of a housing complex. A conmemoration plaque was inaugurated on 26 May 2002 by Frankie Manning and Norma Miller, on Frankie’s 88th Birthday.

More reading

There is plenty of material about the Savoy. I would recommend starting with Frankie Manning’s and Norma Miller’s biographies for a personal account of what the Savoy was like. These are some of the sources I used, by no means a full list of what is available. Some video documentary material is also available on youtube (The Savoy ballroom).

Burns, Ken, Jazz (TV and DVD series, PBS, 2000) http://en.wikipedia.org/wiki/Jazz_(TV_series)

Malone, Jaqui, ‘Jazz Music in Motion’, The Jazz Cadence of American Culture, Chapter 18. Ed. Robert G. O’Meally. New York: Columbia University Press, 1998.

Manning, Frankie & Millman, Cynthia, Frankie Manning, Ambassador of Lindy Hop . Philadelphia: Temple University Press, 2007.

Miller, Norma, Swingin’ at the Savoy. Philadelphia: Temple University Press, 1996.

Seisdedos, Iker, ‘Cuando Harlem era una fiesta’. El País, 5 February, 2015.

Stearns, Marshall & Jean, Jazz Dance: the Story of American Vernacular Dance, New York: Macmillan, 1968

The Studio Museum in Harlem, Harlem Renaissance: Art of Black America. New York: Times Mirror Books,1987.

The Savoy Plaque http://www.savoyplaque.org/

The Savoy King Documentary, http://www.savoyking.com/ . Extract from the documentary, The Savoy ballroom https://youtu.be/Mqsc0dhoED0

Quotes from:
Malone, Jaqui, Jazz Music in Motion, The Jazz Cadence of American Culture, Chapter 18.
Manning, Frankie, Frankie Manning, Ambassador of Lindy Hop.
Miller, Norma, Swingin’ at the Savoy.