Norma Miller en persona

English

En diciembre tuve la suerte de conocer a Norma Miller, Reina del Swing, en Milán, donde se celebraba su 97 cumpleaños…y el lanzamiento de su nuevo álbum A Swingin’ Love Fest. Llevo más de un año trabajando en la traducción de sus memorias, así que en cuanto me enteré de que venía a Europa ya me estaba subiendo a Ryanair sin pensármelo; tenía que conocerla. Es imposible describir la energía en estado puro que desprende Norma Miller, pero conseguí tomar algunos apuntes, y aquí comparto algunas de sus palabras sobre el Lindy Hop, la vida y el elusivo «ismo».

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Norma Miller cantando con la Billy Bros. Swing Orchestra, Milán, 10 December 2016

Norma Miller empezó bailando en las calles de Harlem de niña, antes de llegar al Savoy Ballroom y convertirse en bailarina de los Whitey’s Lindy Hoppers. Vino a Europa cuando tenía quince años para dar a conocer el Lindy Hop ante el público europeo por primera vez, y hoy en día sigue enseñándonos de qué va. Para saber más sobre su increíble recorrido vital y profesional que empieza en el Savoy y la lleva a actuar con Cab Calloway y Count Basie, entre otros, de Harlem a Hollywood pasando por Rio de Janeiro y más allá…¡pues recomiendo sus memorias, Swingin’ at the Savoy! (que pronto estará disponible en español también).

Aquí está Norma interpretando su número Gimme the Beat con la Billy Bros. Swing Orchestra el 10 de diciembre en Spirit de Milan. Gimme da Beat.

Por amor al swing en Milán

Todo el fin de semana resultó ser un festival por amor al swing, organizado por Maurizio «Big Daddy» Meterangelo y Roberta Bevilacqua, la familia italiana de Norma, también conocidos como la Italian Swing Dance Society. Maurizio grabó el nuevo álbum con Norma y dirige la Billy Bros. Swing Orchestra con verdadero estilo “hep”. Spirit de Milan aportó el ambiente industrial decadente, los lindy hoppers locales estuvieron a la altura de las expectativas de estilismo, y con detalles como el coche de los años 30 en el que llegó Norma la noche del estreno, era fácil pensar que uno se había adentrado en un escenario de película de gángsteres.

Disfrutamos de la proyección del documental Queen of Swing, que Maurizio había subtitulado especialmente para la ocasión, seguido de una entrevista personal con Norma cada noche. Jude Lindy hizo de maestro de ceremonias e intérprete, y Norma estuvo chispeante (literalmente, con su traje de lentejuelas), mostrando su carisma de estrella en cuanto se subía al escenario.  Fueron dos noches fantásticas de música en directo, con el aliciente del virtuosismo del bailarín Chester A. Whitmore,  (que ha trabajado recientemente en La La Land).

El momento cumbre del evento fue por supuesto la actuación de la Billy Bros. Swing Orchestra con Norma Miller el sábado por la noche. Tienen el mejor sonido de big band que conozco en directo, y la Reina del Swing claramente tenía el beat. Cinco de las canciones del álbum son de Norma, y las interpretó en directo, incluyendo Gimme da Beat, They Call Him Louie, Swingin’ Frankie’s Way, Down in New Orleans y Swing Baby Swing.

¡Celebrábamos el lanzamiento del nuevo álbum de Norma y sus 97 años recién cumplidos! (Lo cual por cierto, se aproxima a un récord guinness).

Fue un fin de semana intensísimo, rebosante del espíritu del swing. Maurizio y Roberta fueron muy acogedores, y me entraron ganas de formar parte de la familia lindy hoppera italiana.

Pero mejor que nos lo cuente Norma (según mis apuntes).

Norma Miller hablando de…

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Count Basie

“Count Basie tenía la mejor banda de swing que haya existido. Todo lo que hacía… Les decía a los arreglistas que escribieran música para mantener a los bailarines en la pista. Por consiguiente, si escuchas una melodía de Basie sabes que la puedes bailar. Tenía una de las mejores secciones rítmicas de todos los tiempos. Walter Page al contrabajo, Jo Jones a la batería, Freddy Green a la guitarra y Basie al piano. Formaban la mejor sección rítmica de toda la historia de la música swing. Ahora bien, había muchas grandes bandas. Estaba Chick Webb, el Rey del Swing. Estaba Jimmy Lunceford, otra gran banda. Pero ninguna swingueaba como Basie. Por eso coreografiamos todos nuestros bailes con música de Basie, porque rítmicamente era perfecto. Y cuando bailas Lindy Hop, bailas al son de un buen ritmo. Y las dos cosas iban de la mano perfectamente. Y por eso Basie era una de nuestras mejores bandas para bailar. No es que las otras orquestas no fueran buenas, es solo que ninguna era mejor que la de Count Basie.”

El Lindy Hop, lo más maravilloso    

“No hay nada más maravilloso que un chico y una chica, disfrutando de un tema de Count Basie. Toma Corner Pocket, por ejemplo, tomas uno de los grandes temas de Basie, y estás con una chica sobre la pista, bueno, es algo para disfrutar. El Lindy Hop es el mejor baile social que existe. El ballet es maravilloso, el solo jazz es algo fantástico, pero no hay nada más maravilloso que estar con un chico y estar swingueando con él, es sencillamente lo mejor del mundo. No hay nada mejor que el Lindy Hop. Yo ya estoy llegando al final de la cuerda, pero vosotros tenéis que disfrutarlo. ¡¡Yo lo disfruté!!”

“El Lindy Hop es la cosa más sexual que puedan hacer un chico y una chica…sin irse al dormitorio”.

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 Swing y color

 

“El swing hacía integración racial antes de Martin Luther King. Eso es lo que ocurría en el Savoy. Blancos y negros codo con codo, bailando juntos. Estábamos intentando lograr la integración.”

“El swing no tiene color. No importa que seas blanco o negro, o incluso musulmán. El swing es música. El sonido no tiene color. Escuchas una canción de Count Basie y no puedes ni pensar en el color. Eso es el swing. Conseguimos elevarnos por encima de todo eso.”

Salir del gueto

“Yo era mujer y negra. El swing, el baile, fue lo que me sacó de Harlem. Sobrevivimos. Me esforcé por ser la mejor, toda mi vida. Tienes que ser la mejor en lo que hagas para salir adelante.”

Whitey’s Lindy Hoppers

 “Éramos buenos. Éramos buenos porque bailábamos todas las noches. Durante unos cinco años, antes de hacer las películas, estábamos en el Savoy cada noche. Por eso éramos buenos.”

Bailar

 “Tienes que bailar al son de la música. Tienes que escuchar y bailar respondiendo a la música que toque la banda. Nosotros lo bailábamos todo. El Savoy era un salón de baile y tenías que bailar de todo, one-step, two-step…no bailábamos Lindy hop toda la noche.”

“No le doy consejos a bailarines. Baila, eso es todo.”

“Ismo”

“’Ismo’, hmmmm, mmmm, ‘ismo’ es aquella cosa. ‘ismo’ es lo que hacía que Louis Armstrong fuera Louis Armstrong.”

Su primer baile con Twistmouth George

“Yo tenía doce años y nunca lo olvidaré. Fue el mejor día de mi vida. Estaba bailando con el mejor bailarín, él medía casi dos metros, yo solo tenía doce años. Volé. Nunca lo olvidaré.

¿Su bebida preferida?

“Mimosa, champán y zumo de naranja, ¿puede haber algo mejor?”

Seguir swingueando

Norma nunca ha parado de swinguear y tiene muchísimos planes. Quiere traerse a la Billy Bros. Swing Orchestra a Nueva York a tocar en el festival de Midsummer Jazz del Lincoln Center. También quiere montar un show en Broadway con Chester y los mejores bailarines de swing, y si alguien puede conseguir que sea un éxito, esa es Norma.

¿El consejo de Norma para las futuras generaciones?

“Keep swingin’”, seguir swingueando.

Si quieres nominar a Norma para Premio Kennedy, puedes hacerlo aquí.

Banda sonora:

A Swingin’ Love Fest (Billy Bros. Swing Orchestra con Norma Miller, 2016).

Puedes solicitar una copia del álbum a la  Italian Swing Dance Society.

Lectura:

Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer, Norma Miller con Evette Jensen (Temple University Press). Pronto disponible en español.

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Todas las fotos son de Olga BSP para Spirit de Milan, cortesía de Italian Swing Dance Society.

A Royal Welcome for the Queen of Swing se organizó con la colaboración de Italian Swing Dance Society, Luca Locatelli, la Klaxon Agency y Spirit de Milan.

 

 

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Meeting Norma Miller

Español

In December I was lucky to have the opportunity to meet Norma Miller, Queen of Swing, in Milan, where she was celebrating her 97th birthday…and the launch of her new album A Swingin’ Love Fest. I have been working on translating her memoirs into Spanish for over a year now, so as soon as I found out she was coming to Europe I was hopping on to that Ryanair flight, I had to meet her. It is impossible to describe the sheer energy Norma Miller exudes, but I managed to take some notes, and here are some of Norma’s words of wisdom on Lindy Hop, life and “ism”.

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Norma Miller performing at Spirit de Milan, December 2016, photo by OlgaBSP.

Norma Miller started dancing on the streets of Harlem as a kid, before making it to the Savoy Ballroom and becoming one of Whitey’s Lindy Hoppers. When she was 15 she came to Europe, and introduced European audiences to the Lindy Hop for the first time – and she is still teaching us what it’s all about now. To find out more about her incredible life and career dancing in the Savoy and performing with Cab Calloway and Count Basie, among many others, from Harlem to Hollywood and Rio and beyond…well I recommend her memoirs Swingin’ at the Savoy! (Soon to be available in Spanish too).

This is Norma performing her number Gimme da Beat with the Billy Bros. Orchestra on 10 December 2016 at Spirit de Milan. Gimme da Beat.

A swingin’ love fest in Milan

The whole weekend was in fact a swingin’ love fest, organized by Maurizio ‘Big Daddy’ Meterangelo and Roberta Bevilacqua, Norma’s Italian family, also known as Italian Swing Dance Society. Maurizio recorded the new album with Norma and leads the Billy Bros. Swing Orchestra in true hep fashion. The setting, the decadent industrial glamour of Spirit de Milan, and the local lindy hoppers lived up to Italian style expectations, so that you could be forgiven for thinking you had wandered in to a gangster movie set at times, including the 1930s vintage car that Norma pulled up in on opening night.

We enjoyed a screening of the documentary Queen of Swing, which Maurizio had subtitled especially for the occasion, followed by a personal interview with Norma each night. Jude Lindy acted as MC and interpreter and Norma was in (literally) sparkling form, she showed her star quality as soon as she was up on stage. We had two nights of fantastic live music and were treated to the dance virtuosity of Chester A. Whitmore, who was delightful at all times (Chester recently worked on La La Land).

The highlight of the event was of course a show-stopping performance of the Billy Bros. Swing Orchestra with Norma Miller on the Saturday night. They have the best big band sound I have heard live, and the Queen of Swing certainly had the beat. Five of the album’s songs are Norma’s, which she sang live, including Gimme da Beat, They Call Him Louie, Swingin’ Frankie’s Way, Down in New Orleans and Swing Baby Swing. 

We were celebrating Norma’s new album and her recent 97th Birthday!! (Which by the way, is very close to being a world record).

It was an incredibly intense weekend, filled with swing and joy. Maurizio and Roberta were truly welcoming and made me want to join the Italian lindy hopping family too.

But let’s hear what Norma had to say (recorded as best I could).

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Norma Miller on…

Count Basie

“Count Basie had the greatest swing band ever. He was the one that was able to…Everything he did. He told arrangers to write the music to keep the dancers on the floor. Consequently, if you hear a Basie tune you can dance to it. He had one of the best rhythm sections ever. Walter Page on bass, Jo Jones on drums, Freddy Green on guitar and Basie on the piano. Which was the best rhythm section ever in the history of swing music. Now, you had a lot of great bands. You had Chick Webb who was the King of Swing. You had Jimmy Lunceford, another great band. But no-one swung like Basie. That’s why all our dances were choreographed to Basie music, because rhythmically it was perfect. And when you Lindy Hop, you Lindy Hop to great rhythm. And the two things went together perfectly.  And that is why Basie was one of our best bands for dancing. It wasn’t that the other bands weren’t good, it’s just nobody was better at it than Count Basie.”

The most wonderful thing     

 “ Nothing’s more wonderfully enjoyable than a guy and a girl, enjoying a Count Basie tune. You take Corner Pocket, you take any of the great Basie tunes and you take a girl on the floor, well it’s an enjoyable thing. Lindy Hop is the best social dance there is. Ballet is wonderful, solo jazz is wonderful, but nothing is more wonderful than to be with a guy and you swing with him, it’s just the best there is. Nothing tops the Lindy Hop. I’m at the end of my rope now, but you got to enjoy it. I enjoyed it!!”

“Lindy Hop is the most sexual thing a guy and a girl can do…without going to the bedroom.”

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 Swing and colour

“Swing was doing integration before Martin Luther King. That’s what was happening in the Savoy. White people along with black people, dancing together. We were trying to do integration.”

“Swing has no colour. It doesn’t matter whether you are white or black, or even Muslim. Swing is music. Sound has no colour. You play a Count Basie song and you can’t think about colour. That’s swing. We rose above it.”

Getting out of the ghetto

“I was a woman and I was black. Swing, dancing, got me out of Harlem. We survived. I tried to be the best, all my life. You have to be the best at what you do to get ahead.”

Whitey’s Lindy Hoppers

“We were good. We were good because we danced every night. For about five years, before the movies, we were at the Savoy dancing every night. That’s why we were good.”

Dancing

 “You got to dance to the music. You have to listen and dance to the music the band is playing. We danced everything. The Savoy was a ballroom and you had to dance to everything, one-step, two-step…We didn’t Lindy Hop all night.”

“I don’t give advice to dancers. Just dance.”

“Ism”

“Ism is mmmm, mmhhhh, it’s that something. ‘Ism’ is what made Louis Armstrong Louis Armstrong”.

Her first dance with Twistmouth George

“I was twelve and I will never forget it. It was the best day of my life. I was dancing with the best dancer, he was six foot tall, I was only twelve, I flew. I will never forget it.”

Her drink of choice?

“Mimosa, champagne and orange juice, what could be better?”

Keep Swingin’

Norma hasn’t stopped swinging and she is full of plans. She wants to bring the Billy Bros. Swing Orchestra to New York to perform at Midsummer Jazz at the Lincoln Center. She also wants to bring a show to Broadway with Chester and the best swing dancers, if anyone can make it a great show that is Norma.

Norma’s advice for future generations?

“Keep Swingin’”.

If you want to recommend Norma for a Kennedy Center Honor you can do so here.

Soundtrack:

A Swingin’ Love Fest (Billy Bros. Swing Orchestra with Norma Miller, 2016).

You can order a copy from the Italian Swing Dance Society.

Reading:

Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer, Norma Miller with Evette Jensen (Temple University Press).

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Norma Miller with Chester A. Whitmore, Roberta Bevilacqua and Karen Campos McCormack in Milan, photo by OlgaBSP

All photos by OlgaBSP for Spirit de Milan, courtesy of Italian Swing Dance Society.

A Royal Welcome for the Queen of Swing was organized by Italian Swing Dance Society in collaboration with Luca Locatelli, the Klaxon Agency and Spirit de Milan.

Cassino da Urca, Rio a ritmo de swing

English

Puede que no hayas reparado en esta joya escondida de Rio de Janeiro durante la locura olímpica. Cassino da Urca era el casino más espectacular de Rio, su origen se remonta a los años 30 y era el paradigma de la era dorada del glamur de Rio con sus lujosos casinos y grandes artistas nacionales e internacionales. Carmen Miranda era la atracción estrella del casino antes de trasladarse a Hollywood. Algunas de las estrellas que frecuentaron el Cassino da Urca incluyen a Josephine Baker, Bing Crosby, Walt Disney y Orson Welles. Este local estaba en pleno swing en los años 30 y 40, e incluso podías ver el mejor Lindy Hop de Harlem con los Whitey’s Lindy Hoppers que actuaron allí durante su gira de 1941-1942; de hecho, debido a la  II Guerra Mundial se vieron obligados a retrasar su vuelta y quedarse en Brasil varios meses por miedo a que su barco fuera atacado al agravarse el conflicto internacional. Aún se puede ver el edificio del casino, recientemente restaurado, situado sobre una tranquila playa en el barrio de Urca, al otro lado de la bahía de Rio, pero no da idea del lujo del casino en su época de esplendor.

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Cassino da Urca

Norma Miller era una de las bailarinas del grupo de Whitey’s Lindy Hoppers que fueron a Rio y describe su llegada en sus memorias  Swingin’ at the Savoy:

El conductor nos llevó bordeando la Playa de Copacabana por la carretera que va serpenteando hasta el Casino de Urca; un bellísimo edificio sobre la playa, con una marquesina que llegaba hasta la calle. Era justo como nos lo habíamos imaginado, como un escenario de película fabuloso. No había nada en América que se pudiera comparar con este casino. Estaba a pie de playa, mirando a la bahía, y desde el patio podías contemplar una vista espectacular de la bahía y de la estatua de Cristo.  Rio ocupó un lugar especial en mi corazón enseguida. (p 173).

Carmen Miranda

Probablemente sea la estrella más icónica de Brasil, y actuaba todas las semanas en Cassino da Urca hasta 1940, cuando se trasladó a Hollywood.

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Carmen Miranda

Carmen Miranda cantando O Tic-Tac do Meu Coraçao (1942).

El Casino

Joaquim Rolla fue el empresario que convirtió el Cassino da Urca en el mejor casino de Sudamérica y más allá. Jugando a las cartas en 1933 se hizo propietario de parte del casino.  Después de hacerse con toda la propiedad lo transformó en algo mucho más ambicioso y reabrió sus puertas en 1936 tras las renovaciones.

El casino tenía tres orquestas, un gran conjunto de coristas al estilo de las “Rockettes” y más de cien cantantes de orquesta (cada cantante hacía un solo número con la banda). En palabras de Norma Miller: «Era algo parecido a Las Vegas hoy en día». La orquesta de Carlos Machado era la principal orquesta en Rio en la época en la que estuvieron los Whitey’s Lindy Hoppers y Grande Otello era el actor y cantante estrella local. Había un teatro, varias salas de juego y restaurantes, además de un servicio en barco para acercar a los clientes a otros casinos.

Todo el Cassino era bello y de un lujo increíble. El escenario era móvil, y al terminar una banda de tocar desaparecía bajo el suelo a la vez que la siguiente banda comenzaba a sonar (se puede ver este mecanismo en acción en el vídeo del Istituto Europeo di Design incluido al final del post).

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Un espectáculo en Cassino da Urca
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El famoso grill bar del Cassino
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La entrada del Cassino

Este clip recrea  la última actuación de Carmen Miranda en el Cassino da Urca.

La estancia de Walt Disney también inspiró este corto de  Donald Duck .

Whitey’s Lindy Hoppers

Los Whitey’s Lindy Hoppers viajaron a Rio de Janeiro en diciembre 1941. El conjunto incluía a tres parejas: Frankie Manning y Ann Jonson, Al Minns y Willamae Ricker, Billy Ricker y Norma Miller. Los Lindy Hoppers adoraban la samba y fueron un exitazo la noche del estreno según Norma:

«Amábamos Brasil, y Brasil nos amaba a nosotros. Cuando saltamos al escenario con la banda supe que estaba ocurriendo algo especial. Fue maravilloso, era ese ritmo de samba…El público chillaba, y la banda estaba swingueando a lo loco. Cuando terminamos el público se volvió loco, todo lo demás se paró. Salimos a saludar una y otra vez, y finalmente, dejaron que nos marcháramos. Fuimos un bombazo en Río.  Habíamos encontrado nuestro segundo hogar». (p 175).

Los Whitey’s Lindy Hoppers tenían un contrato de 6 semanas, pero después del bombardeo de Pearl Harbor se volvió demasiado peligroso volver en barco, y 6 semanas se convirtieron en 10 meses, durante los cuales actuaron en todos los principales casinos de Brasil. Hacían un primer espectáculo en el Cassino da Urca y después cogían una lancha motora para cruzar la bahía y actuar en el Cassino Icarai.

Puedes leer más sobre las aventuras de Norma Miller en Brasil, donde aprendió a bailar samba y participó en el desfile de Carnaval, de sus conversaciones con Orson Welles y su escape de una turba furiosa en  Swingin’ at the Savoy.

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Norma Miller sobre la samba y el swing:

Los brasileños tienen un swing propio, pero tiene las mismas raíces africanas que el jazz americano. Los negros de Brasil le dieron un ritmo de samba, y los negros americanos le pusieron swing. Los lazos que nos unían estaban ahí, y lo percibimos inmediatamente. Todo Brasil era puro swing. (p 173).

Orson Welles

El Cassino da Urca fue también escenario de grabación de la película inacabada de Orson Welles  Ain’t it the Truth, que incluía una parte documentando el carnaval de Rio (filmado durante la estancia de los Whitey’s Lindy Hoppers). Por desgracia, el proyecto nunca se completó y no sobrevive mucho metraje. Welles era un gran aficionado al jazz y había estado trabajando en una película con Louis Armstrong documentando la historia del jazz antes de acceder a venir a Brasil cuando fue nombrado embajador de buena voluntad para América Latina como parte del esfuerzo de guerra. El capítulo sobre el carnaval también se llamó «La historia de la samba».

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Entertainer Orson Welles (CR) attending the Rio de Janerio Carnival celebration. (Photo by Hart Preston//Time Life Pictures/Getty Images)

El Cassino da Urca hoy en día

El juego se declaró ilegal en Brasil en 1946 y el edificio fue comprado por una cadena de televisión. Después de permanecer en ruinas desde los años 80, el casino ha sido recientemente restaurado gracias al Istituto Europeo di Design. Puedes  seguir los pasos de la historia del casino y su renovación en este video de IED.

Si tienes la suerte de visitar Rio, esta es su  localización.

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Más información

Este artículo está inspirado y basado en las Memorias de Norma Miller  Swingin’ at the Savoy: the Memoir of a Jazz Dancer (Temple University Press). Su libro está disponible en inglés en Amazon y actualmente estoy finalizando su traducción al español.

Otras fuentes:

http://www.cassinosdobrasil.com.br/cassinos-famosos/cassino-da-urca-rio-de-janeiro/

http://www.royalrio.net/site/cassino-da-urca-the-golden-years-of-rio-de-janeiro/

Istituto Europeo di Design, https://youtu.be/PyW_XWLsFPU 

Banda sonora:

Aquarela do Brasil (Ary Barroso) en cualquiera de sus versiones.

 

Cassino da Urca – Swingin’ Rio

Español

You might have missed this hidden treasure of Rio de Janeiro during the Olympic craze. Cassino da Urca was Rio’s most spectacular casino dating back to the 1930s, the epitome of Rio’s golden era of glamour with its grand casinos and top level national and international performers. Carmen Miranda was the casino’s resident star attraction before moving to Hollywood. Some of the stars who frequented the Cassino da Urca included Josephine Baker, Bing Crosby, Walt Disney and Orson Welles. The place was swingin’ in the 1930s and 40s, and you could even see Harlem’s best Lindy Hop with Whitey’s Lindy Hoppers, who performed here on tour in 1941-1942; in fact, due to World War II they were forced to delay their return and remain in Brazil several months for fear their boat might be attacked as the international conflict grew. The recently renovated casino building can still be seen overlooking a quiet beach in the Urca neighbourhood, across the bay from Rio, but it gives us little indication of the scale and luxury of the casino in its heyday.

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Cassino da Urca

Norma Miller was one of the Whitey’s Lindy Hoppers dance troupe that went to Rio and describes her arrival in her memoirs Swingin’ at the Savoy:

The driver took us along Copacabana Beach where the road winds all the way to Cassino da Urca, a beautiful building on the beach, with an awning all the way to the street. It was just as we anticipated, like a fabulous movie setting. There was nothing in America to compare to this casino. It was on the beach, facing the harbor, and when you stood on the patio looking across the harbor, you had a breathtaking view of the statue of Christ. Rio immediately filled a special place in my heart. (p 173).

Carmen Miranda

Is probably Brazil’s most iconic star, and she performed weekly at the Cassino da Urca until 1940, when she moved to Hollywood.

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Carmen Miranda

Carmen Miranda singing O Tic-Tac do Meu Coraçao (1942).

The Cassino

Joaquim Rolla was the entrepreneur who transformed the Cassino da Urca into the best casino in Latin America and beyond. He won ownership over part of the casino playing cards in 1933.  After becoming the sole owner he turned it into something much more ambitious and reopened in 1936 following the renovations.

The casino had three big bands, a large chorus line like the Rockettes, and over one hundred band singers (each singer would perform just one number with the band). In Norma Miller’s words: ‘It was something like Las Vegas today’. The Carlos Machado Band was the leading big band in Rio at the time Whitey’s Lindy Hoppers were there and Grande Otello was the local actor and singer star. There was a theatre, several gambling rooms and restaurants, as well as a boat service to other casinos.

Everything about the Cassino was beautiful and on an incredible scale of luxury. The stage was mobile, and as one band finished playing it would disappear underground as the next band started up (you can see this device in action in the Istituto Europeo di Design video included at the end of the post).

 

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This film clip re-creates Carmen Miranda’s last performance at the Cassino.

Walt Disney’s stay inspired this Donald Duck clip.

Whitey’s Lindy Hoppers

Whitey’s Lindy Hoppers travelled down to Rio in December 1941. The troupe included three teams: Frankie Manning and Ann Jonson, Al Minns and Willamae Ricker, Billy Ricker and Norma Miller. The Lindy Hoppers loved the Samba and were a big hit on opening night according to Norma:

‘We loved Brazil, and Brazil loved us. When we hit the stage with the band, I knew something special was happening. It was wonderful, it was that Samba beat…The house roared and the band was swingin’ like crazy. When we finished the house went wild, everything else stopped. We bowed and bowed, and, finally, they let us go. We were a smash in Rio. We knew we had found a second home’. (p 175).

Whitey’s Lindy Hoppers had been contracted for 6 weeks, but following the bombing of Pearl Harbour it became too dangerous to return by boat, and 6 weeks became 10 months, during which time they played all the major casinos in Brazil. They would do a first show at Cassino da Urca and then take a cabin cruiser across the harbour to play at Cassino Icarai.

You can read more about Norma Miller’s adventures in Brazil, where she learned to dance Samba and participated in the Carnival parade, her conversations with Orson Welles and their close escape from a mob, in Swingin’ at the Savoy.

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Norma Miller on Samba and Swing:

The Brazilians have a Swing all their own, but it has the same African roots as American jazz. Brazilian blacks gave it a Samba beat, and American blacks swung it. The ties were there, and we felt them immediately. Everything about Brazil was swinging. (p 173).

Orson Welles

The Cassino da Urca was also the location for Orson Welles filming of an unfinished feature film, Ain’t it the Truth, which included a section documenting Rio’s carnival (filmed during the same period as Whitey’s Lindy Hoppers stay). Unfortunately, the project was never completed and not much footage remains. Welles was a great jazz enthusiast and had been working on a film documenting the history of jazz with Louis Armstrong before accepting to come to Brazil when he was appointed goodwill ambassador to Latin America as part of the war effort. The Carnival episode was also called “The Story of Samba”.

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Entertainer Orson Welles (CR) attending the Rio de Janerio Carnival celebration. (Photo by Hart Preston//Time Life Pictures/Getty Images)

The Cassino da Urca today

Gambling was declared illegal in 1946 in Brazil and the building was bought by a TV channel. After laying derelict since the 1980s, the casino has recently undergone renovations with the Istituto Europeo di Design. You can follow in the steps of the Cassino’s history and renovation in this IED video.

If you are lucky enough to visit Rio, this is its location.

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More information

This piece is inspired by Norma Miller’s memoirs Swingin’ at the Savoy: the Memoir of a Jazz Dancer (Temple University Press). Her book is available in English on Amazon and I am currently finalizing its translation into Spanish.

Other sources:

http://www.cassinosdobrasil.com.br/cassinos-famosos/cassino-da-urca-rio-de-janeiro/

http://www.royalrio.net/site/cassino-da-urca-the-golden-years-of-rio-de-janeiro/

Istituto Europeo di Design, https://youtu.be/PyW_XWLsFPU

Soundtrack:

Aquarela do Brasil (Ary Barroso) in any of its versions.

La Llamada de Harlem

Juke Box Love Song (Langston Hughes)

Podría tomar la noche de Harlem
y arroparte con ella,
Tomar las luces de neón y hacer una corona,
Tomar los buses de la Avenida Lenox
Taxis, metros,
Y por tu canción de amor acallar su ruido.
Tomar el latido de Harlem,
Hacer un redoble de tambor,
Ponerlo en un disco, dejar que gire,
Y mientras lo escuchamos tocar,
Bailar contigo hasta el amanecer–
Bailar contigo, mi dulce morena de Harlem.

(Selected Poems of Langston Hughes, p227. Traducción de la autora).

Incluso Billie Holiday a los 13 años ya sabía que tenía que ir a Harlem. ¿Por qué quería ir todo el mundo a Harlem? Este barrio de Nueva York ejercía una poderosa atracción sobre los afroamericanos de todo tipo de origen en las primeras décadas del siglo XX. En los años 20 Harlem se convirtió en el hogar del movimiento del nuevo negro (New Negro Movement) en los EEUU, el primer movimiento por los derechos civiles encabezado por organizaciones como la NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, según sus siglas en inglés) o la National Urban League; y en punto de encuentro para la cultura negra –en política, literatura, arte y música; un fenómeno que también se conoce como el Renacimiento de Harlem (oficialmente inaugurado en 1925). Originalmente un asentamiento holandés del siglo XVII, Harlem había experimentado varios influjos migratorios, pero en las primeras décadas del siglo XX se convirtió en el principal destino para la Gran Migración de afroamericanos que huían de la opresión y de las leyes segregadas (leyes de Jim Crow) del Sur en busca de mejores oportunidades en el Norte (Chicago sería otro destino importante).

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Ningún sitio logró captar el espíritu de su tiempo como Harlem. Atraía a los intelectuales y artistas negros (los “nigeratti” según el término inventado por Zora Neale Hurston) — escritores como Langston Hughes (o la misma Neale Hurston), artistas como Aaron Douglas, músicos como Duke Ellington….pero también atraía a los afroamericanos de a pie que luchaban por la supervivencia y el respeto. Aquí he reunido algunas impresiones de Harlem.

Elmer-Simms-Campbell.-A-Night-Club-Map-of-Harlem.-1932Elmer Simms Campbell. Un mapa de locales nocturnos de Harlem, 1932.

Durante los años 20 y 30 Harlem encarnó el nuevo espíritu de la Era del Jazz y del Swing, con una influencia que llegaba más allá de la comunidad afroamericana, Nueva York o los EEUU. Aquí tocaban los mejores músicos y aquí nació el swing. Era el sitio de moda para salir por la noche, y no había escasez de locales, como vemos en esta imagen de 1932: el Cotton Club, el Teatro Apollo, el Savoy, Small´s Paradise e incontables clubes, salones de baile, teatros y bares clandestinos atraían a los juerguistas (blancos) del centro de Nueva York – incluyendo a muchas estrellas de Hollywood y Broadway como Marlene Dietrich, Clark Gable o Tallulah Bankhead. Harlem ofrecía la mejor oportunidad para saborear la libertad de la Era del Jazz.

Romare Bearden (artista) visitaba el Savoy Ballroom a menudo en los años 30:

“Los mejores bailes del mundo ocurrían aquí, y la mejor música…Querrías estar en Harlem o en París entonces.  Eran los dos sitios donde estaban pasando cosas’

(Malone, Jazz Music in Motion).

IntroductionForaBluesQueen(UptownatSavoy)fromJazzSeries1979,R BeardenIntroduction for a blues queen (Uptown at Savoy), Jazz Series, 1979. Romare Bearden

Norma Miller (“Reina del Swing”) en una entrevista reciente para la BBC:

“Harlem era el paradigma de un pueblo que había descubierto una cierta libertad, así que cualquiera que pudiera andar, correr, bailar…venía a Harlem. Era el único lugar donde una persona negra podía sentir que tenía libertad”.

(Norma Miller, Entrevista de la BBC, febrero 2014)

Duke Ellington

Take the ‘A’ Train (vídeo)

Duke Ellington orchestra

Esta canción fue escrita en 1939 por Billy Strayhorn y Duke Ellington en referencia a la línea de metro de Nueva York que une Brooklyn con Harlem y se convirtió en la canción insignia de la banda de Duke Ellington. Aquí la tocan el Duque y su banda en una versión de 1943 para la película Reveille with Beverly.

“Harlem, para nosotros, tenía de verdad la atmósfera más glamurosa del mundo. Teníamos que ir allí.”

(Ellington, Music is My Mistress, p36)

Llegar a Harlem

La madre de Norma Miller, Zalama Barker, tenía sólo 15 años cuando emigró desde Barbados hasta Nueva York, entonces una travesía de dos semanas por mar:

“Iba camino de Nueva York – esa ciudad magnífica de la que tanto había oído hablar iba a ser su hogar. Estaba especialmente emocionada con ver el sitio del que más había oído hablar, donde iba toda la gente de color – Harlem.’

(Miller, Swingin’ at the Savoy p.5)

Billie Holiday describe su llegada en su autobiografía Lady Sings the Blues:

El abuelo me dejó en el tren con un billete a Long Branch, donde Mamá me estaría esperando. Pero en cuanto subí al tren decidí que Long Branch me importaba un comino y que de alguna manera llegaría a Harlem. Me arranqué la etiqueta y resolví apearme del tren en Nueva York y luego coger el metro a Harlem; lo pasaría bomba y luego me pondría en contacto con mi madre. 

Sólo tenía 13 años pero estaba muy espabilada para la edad. Viajaba ligera de equipaje – salvo la cesta con pollo [de la abuela] – pero viajaba.  

(Holiday, Lady Sings the Blues).

Billie Holiday experimentó la cara oscura de Harlem antes de convertirse en una estrella, pasando algún tiempo en un refugio para niños y en prisión.

billie-holiday

Ralph Ellison (escritor). Describe las impresiones del protagonista de su novela Invisible Man cuando llega por primera vez a Harlem, proviniente del Sur:

“Nunca había visto tanta gente negra sobre un fondo de edificios de ladrillo, luces de neón, cristaleras y tráfico estruendoso – ni siquiera en los viajes que había hecho con el club de debates a Nueva Orleans, Dallas o Birmingham. Estaban en todas partes. Tantos y moviéndose con tanta tensión y ruido que no sabía a ciencia cierta si estaban a punto de celebrar una fiesta o de meterse en una pelea. Incluso vi chicas negras sirviendo los mostradores del Five and Ten al pasar.  Entonces en el cruce me quedé de piedra al ver un policía negro dirigiendo el tráfico  -–y había conductores blancos entre el tráfico que le hacían caso como si fuera lo más natural del mundo. Sí, claro que había oído hablar de esto, pero esto era real. Me dio coraje. Esto realmente era Harlem…el veterano tenía razón: para mí esto no era una ciudad de realidades sino de sueños, quizá porque siempre me había imaginado mi vida dentro de los confines del Sur.

(Ellison, Invisible Man, p159).

cropped-harlem-street.jpgCalle de Harlem

Hubo muchos más que siguieron este viaje a Harlem:  Ella Fitzgerald, Ethel Waters, Lena Horne, Josephine Baker (aunque a Baker no le impresionó tanto y pronto se fue a París) y un largo etcétera.

Harlem, Meca del Nuevo Negro

Harlem estaba en pleno apogeo –pero no todo era swing. El movimiento del nuevo negro (New Negro Movement) lo lideraron figuras como W.E.B DuBois, líder de la NAACP o el filósofo Alain Locke. Creían que una nueva literatura y un nuevo arte negro eran fundamentales para que los afroamericanos consiguieran igualdad de estatus y derechos.

Harlem Mecca of the New Negro – Survey Graphic (March 1925), Ed. Alain Locke

harlemmecca

Portada de  ‘Harlem Mecca of the New Negro’, Survey Graphic, marzo 1925.

Alain Locke en su ensayo “Harlem” de 1925:

‘Sin pretender su significado político, Harlem tenía que jugar el mismo papel para el Nuevo Negro que Dublín había jugado para la nueva Irlanda o Praga para la nueva Checoslovaquia.’

(Locke en Levering Lewis, When Harlem was in Vogue).

¿Era Harlem un suburbio desfavorecido?  Harlem, que ya se había convertido en un barrio mayoritariamente negro en los años 20, ofrecía oportunidades y posibilidades para los americanos negros que no existían en otras zonas de los EEUU, sin embargo, la pobreza era un problema extendido, como se desprende de los testimonios de aquella época.

David Levering Lewis:

“Las estadísticas de Harlem eran terribles…Lo que ocultaban las estadísticas era el ambiente al norte de Central Park. A pesar de sus contradicciones….la única certeza que compartían casi todos los que vivían allí era que Harlem no era ningún suburbio deprimido. Gueto, quizás. Suburbio, nunca.[…] Quizá el trabajo y el dinero escaseaban, y los blancos poseían más del 80 por ciento de la riqueza de la comunidad, pero la gente corriente de Harlem –no sólo los abanderados de los derechos civiles o los talentos exultantes de provincias, rezumaban una confianza orgullosa que una vez perdida no se volvería a repetir.”

(Levering Lewis, When Harlem was in Vogue p109).

 

El mayor legado de Harlem seguramente sigue siendo la música (y el baile):

Ella Fitzgerald canta Drop me Off in Harlem, de Duke Ellington

Y ¿Quién no querría ir a Harlem si pudiera?

Banda sonora

Take the ‘A’ Train (Duke Ellington and Billy Strayhorn, 1939)

Drop me Off in Harlem (Duke Ellington, 1933)

Bibliografía

Ellington, Duke, Music is my Mistress. New York: Da Capo Press, 1973.

Ellison, Ralph Invisible Man. New York: Penguin, 2014.

Holiday, Billie, Lady Sings the Blues (traducción Iris Menéndez). Barcelona: Tuesquets Editores, 1990.

Langston, Hughes, Selected Poems of Langston Hughes. New York: Vintage Books, Random House Inc., 1959.

Levering Lewis, David, When Harlem Was in Vogue. New York: Penguin, 1979.

Malone, Jaqui, ‘Jazz Music in Motion’, The Jazz Cadence of American Culture, Chapter 18. Ed. Robert G. O’Meally. New York: Columbia University Press, 1998.

Miller, Norma, Swingin’ at the Savoy. Philadelphia: Temple University Press, 1996.

Miller, Norma, BBC interview, Feb2014 https://youtu.be/kflv49JTDZE

 

The Call of Harlem

Juke Box Love Song (Langston Hughes)

I could take the Harlem night
and wrap around you,
Take the neon lights and make a crown,
Take the Lenox Avenue busses,
Taxis, subways,
And for your love song tone their rumble down.
Take Harlem’s heartbeat,
Make a drumbeat,
Put it on a record, let it whirl,
And while we listen to it play,
Dance with you till day—
Dance with you, my sweet brown Harlem girl.

(Selected Poems of Langston Hughes, p227).

Even 13 year old Billie Holiday knew she had to go to Harlem. This New York neighbourhood exerted a powerful attraction on African Americans of all backgrounds in the early decades of the 20th Century. In the 1920s Harlem became the home of the New Negro Movement in the US, the first civil rights movement embodied in organizations like the NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) or the National Urban League, and a focal point for black culture – in politics, literature, art and music; a phenomenon which also became known as the Harlem Renaissance (officially inaugurated in 1925). Originally a 17th century Dutch settlement, Harlem had experienced several migratory influxes, but in the early decades of the 20th Century it was the main destination for the Great Migration of African Americans who were escaping oppression and Jim Crow (seggregation) laws in the South for better opportunities in the North (Chicago was another important destination).

The_Weary_Blues_1926

Nowhere quite captured the imagination and the spirit of the time as Harlem did. It attracted black intellectuals and artists (‘niggeratti’ as coined by Zora Neale Hurston) — writers like Langston Hughes, artists like Aaron Douglas, musicians like Duke Ellington – but it also attracted ordinary African Americans struggling for survival and respect. Here I have gathered some impressions of Harlem.

Elmer-Simms-Campbell.-A-Night-Club-Map-of-Harlem.-1932

Elmer Simms Campbell. A night club map of Harlem, 1932.

During the 1920s and 1930s Harlem embodied the new spirit of the Jazz Age and the Swing Era, with a significance that reached beyond the African American community, New York and the US. Here the best musicians played and swing was born. It was the hottest night-spot and there was no shortage of night-clubs as we can see in this 1932 image: the Cotton Club, the Apollo Theatre, the Savoy Ballroom, Small’s Paradise and countless other clubs, ballrooms, theatres and speakeasies attracted (white) party goers from downtown New York -including many famous Hollywood and Broadway stars like Marlene Dietrich, Clark Gable or Tallulah Bankhead. Harlem provided the best opportunity to savour the freedom of the Jazz Age.

Romare Bearden (artist) was a regular visitor at the Savoy Ballroom in the ‘30s:

‘The best dancing in the world was there, and the best music…You’d want to be either in Harlem then or in Paris. These were the two places where things were happening’. (Malone, Jazz Music in Motion).

IntroductionForaBluesQueen(UptownatSavoy)fromJazzSeries1979,R Bearden
Introduction for a blues queen (Uptown at Savoy), Jazz Series, 1979. By Romare Bearden

Norma Miller (the Queen of Swing) in a recent BBC interview:

‘Harlem was the epitome of a people who had found a certain freedom, so anybody who could walk, run, jive…they came to Harlem. It was the one place where a black person could feel he had a freedom’.

(Norma Miller, BBC interview February 2014)

Duke Ellington

Take the ‘A’ Train (video)

Duke Ellington orchestraThis song was written in 1939 by Billy Strayhorn and Duke Ellington referring to the New York subway line that connects Brooklyn with Harlem, it became Duke Ellington’s band’s signature tune. The Duke and his band play it here in a 1943 version for the film Reveille with Beverly.

‘Harlem, to our minds, did indeed have the world’s most glamorous atmosphere. We had to go there.’

(Ellington, Music is My Mistress, p36)

Getting to Harlem

Norma Miller’s mother, Zalama Barker, was only 15 when she emigrated from Barbados to New York, then a two-week ship voyage:

‘She was on the way to New York –that magnificent city she had heard so much about was going to be her home. She was especially excited to see the place she had heard most about, the place where all of the colored people went – Harlem.’

(Miller, Swingin’ at the Savoy p.5)

Billie Holiday describes her arrival in her autobiography Lady Sings the Blues:

And Grandpop put me on the train.  I had a ticket to Long Branch, where Mom was going to meet me. But as soon as I got on the train by myself I decided, damn Long Branch, I was going to get to see Harlem some way. So I took off the big tag, decided I’d get off the train in New York, take the subway to Harlem, have myself a time, and then contact my mother.

I was only 13 years old, but I was a hip kitty. I was travelling light – except for that basket of chicken [from Grandma] – but I travelled.

(Holiday, Lady Sings the Blues).

Billie Holliday experienced the ugliest side of Harlem before she became a star, staying at a children’s shelter and prison at different times.

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Ralph Ellison (writer). In his novel Invisible Man, he describes his protagonist’s impressions when he first arrives in Harlem from the South.

‘I had never seen so many black people against a background of brick buildings, neon signs, plate glass and roaring traffic —not even on trips I had made with the debating team to New Orleans, Dallas or Birmingham. They were everywhere. So many, and moving along with so much tension and noise that I wasn’t sure whether they were about  to celebrate a holiday or join in a street fight. There were even black girls behind the counters of the Five and Ten as I passed. Then at the street intersection I had the shock of seeing a black policeman directing traffic – and there were white drivers in the traffic who obeyed his signals as though it was the most natural thing in the world. Sure I had heard of it, but this was real. My courage returned. This really was Harlem…The vet had been right: For me this was not a city of realities, but of dreams; perhaps because I had always thought of my life as being confined to the South.

(Ellison, Invisible Man, p159).

cropped-harlem-street.jpg
Harlem street

Many more followed this journey to Harlem:  Ella Fitzgerald, Ethel Waters, Lena Horne, Josephine Baker (although Baker was not so impressed and soon moved to Paris) and a very long list.

Harlem Mecca of the New Negro

Harlem was swinging’ – but not everything was swing. The New Negro Movement was lead by figures like W.E.B DuBois, head of the NAACP, and philosopher Alain Locke. They believed a new Negro literature and art were the means for African Americans to achieve equal status and rights.

Harlem Mecca of the New Negro – Survey Graphic (March 1925), Ed. Alain Locke

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Cover of ‘Harlem Mecca of the New Negro’, Survey Graphic March 1925 issue.

Alain Locke in his 1925 essay ‘Harlem’:

‘without pretense to their political significance, Harlem had the same role to play for the New Negro as Ireland has had for the New Ireland or Prague for the new Czechoslovakia’.

(Locke in Levering Lewis, When Harlem was in Vogue).

Was Harlem a slum?  Harlem, which had become a predominantly black neighbourhood by the 1920s, offered opportunities and possibilities for black Americans that were unavailable in other parts of the US, however, poverty was a widespread problem, as is evident in any of the personal accounts of that time.

David Levering Lewis:

‘Harlem’s statistics were dire…What the statistics obscured was the mood of the universe north of Central Park. Whatever its contradictions…the one certainty almost all who lived there shared was that Harlem was no slum. Ghetto, maybe. Slum, never. […] Jobs and rent money might be hard to come by, and whites might own more than 80 percent of the community’s wealth, but the ordinary people of Harlem –not just civil rights grandees and exhilarated talents from the provinces— exuded a proud self-confidence that, once lost, would not reappear’.

(Levering Lewis, When Harlem was in Vogue p109).

 

Harlem’s greatest legacy is probably still its music (and dance):

Ella Fitzgerald sings Drop me Off in Harlem, by Duke Ellington

And who wouldn’t want to go to Harlem if we could?

Soundtrack

Take the ‘A’ Train (Duke Ellington and Billy Strayhorn, 1939)

Drop me Off in Harlem (Duke Ellington, 1933)

References

Ellington, Duke, Music is my Mistress. New York: Da Capo Press, 1973.

Ellison, Ralph Invisible Man. New York: Penguin, 2014.

Holiday, Billie, Lady Sings the Blues (translation Iris Menéndez). Barcelona: Tuesquets Editores, 1990.

Langston, Hughes, Selected Poems of Langston Hughes. New York: Vintage Books, Random House Inc., 1959.

Levering Lewis, David, When Harlem Was in Vogue. New York: Penguin, 1979.

Malone, Jaqui, ‘Jazz Music in Motion’, The Jazz Cadence of American Culture, Chapter 18. Ed. Robert G. O’Meally. New York: Columbia University Press, 1998.

Miller, Norma, Swingin’ at the Savoy. Philadelphia: Temple University Press, 1996.

Miller, Norma, BBC interview, Feb2014 https://youtu.be/kflv49JTDZE

El Savoy, donde empezó todo

English

Me he preguntado cómo empezar este blog, pero en realidad la respuesta es simple: debo comenzar con el Savoy en Harlem — donde la música y el baile Swing nacieron, prosperaron y se hicieron mundialmente famosos.  Y el rey entre los bailes swing de la época era el Lindy Hop (también conocido como jitterbug).   El Lindy Hop, el swing y todo lo vintage vuelven a estar de moda – y es importante recordar sus raíces.  Subir la escalinata de mármol y espejos del Savoy, y entrar así en el mejor salón de baile del mundo es un buen sitio para empezar…

Una multitud se reúne delante del Savoy Ballroom, un importante foco cultural y local emblemático del barrio de Harlem (Photograph © Bettmann/Corbis. http://www.danceheritage.org/savoy.html
Una multitud se reúne delante del Savoy Ballroom, un importante foco cultural y local emblemático del barrio de Harlem (Photograph © Bettmann/Corbis. http://www.danceheritage.org/savoy.html

El Savoy era más que un salón de baile – era el corazón palpitante de Harlem. Aquí es dónde los mejores músicos y bailarines se juntaron para crear el swing.  Era el mayor y más elegante salón de baile en Harlem.  Para empezar estaba a otra escala en comparación a las otras salas, ocupando una manzana entera desde la calle 140 a la 141, unos 250 por 50 pies (1161m2) — podía dar cabida a miles de personas sobre la pista de baile: más de 5000 personas asistieron a su apertura la noche del 12 de marzo 1926 con la banda de Fletcher Henderson.

Así es cómo Frankie Manning, la gran leyenda del Lindy Hop, describió su primera visita al Savoy cuando tenía unos 19 años:

“Mientras subía los escalones que llevaban al salón de baile podía escuchar la música swing que se colaba por la escalera, y empezó a calar en mi cuerpo…llegué al último escalón, atravesé la doble puerta, y me paré por un momento de espaldas al escenario, asimilándolo todo. Cuando me di la vuelta y miré la sala de frente…bueno, simplemente me quedé parado con la boca abierta. Toda la pista estaba llena de gente y ¡estaban bailando! ¡La banda estaba aporreando! ¡Los tíos ahí subidos estaban aullando! La música era una pasada. Todo el mundo estaba moviéndose y meneándose…Empezamos a decir “Esto es el paraíso del baile”. Hasta parecía que el suelo se estaba animando porque también botaba arriba y abajo.”

Harlem se había convertido en un lugar de moda para la sociedad blanca del centro neoyorquino durante los años 20.  Harlem, un barrio de Nueva York mayoritariamente negro, experimentó un gran influjo de migrantes negros provenientes del Sur en las primeras décadas del siglo XX, cuando miles de personas huían de la terrible opresión del Sur en busca de nuevas oportunidades. Harlem ofrecía una promesa de libertad y orgullo, y se convirtió en un punto de encuentro para la creatividad y la cultura negras – en la música, el arte, la literatura y la política, durante un período conocido como el Renacimiento de Harlem (Harlem Renaissance).  A pesar de que era conocido como el barrio “Negro”, la segregación racial era aparente (como era el caso en diferente grado en todo Estados Unidos en aquella época) y la mayoría de los famosos clubes nocturnos eran exclusivamente para clientela blanca: el Cotton Club, el Apollo (que aún sigue en pie) etc. presentaban actuaciones con artistas negros, pero las personas negras no podían acceder como público por la entrada principal o mezclarse con la clientela blanca.   La segregación y la discriminación eran problemas aún mayores fuera de Nueva York – cuando el grupo de Lindy Hoppers de Whitey o las bandas de músicos iban de gira era a menudo difícil encontrar locales que les sirvieran comida o les ofrecieran alojamiento. Billie Holidy describe incontables incidentes en sus memorias, incluyendo la dificultad para encontrar lavabos que le permitieran utilizar, un pequeño ejemplo de los enormes retos a los que se enfrentaban.

El Savoy era único por ser un local no segregado – clientes negros y blancos podían asistir, sentarse, comer, beber y bailar juntos – “por primera vez en la historia se estaba cuestionando el status quo” comenta Norma Miller.  Frankie Manning ha dicho que no importaba si eras negro o blanco, verde, amarillo o lo que sea, sólo importaba si sabías bailar.   Creo que este espíritu inclusivo se refleja en el Lindy Hop y es un elemento clave de este baile alegre, de su legado y de cómo lo disfrutamos hoy en día.

El Savoy era el salón de baile más elegante de Harlem y superaba a todas las mejores salas de baile de América.  Era deslumbrante, en las palabras de Norma Miller “el salón de baile estaba decorado en dorado y azul con focos de colores. En los laterales se alineaban los reservados para tomar algo de comer o beber. La zona de baile…ocupaba el largo de una manzana, la pista en sí era un piso de madera hecho de muchas capas, como caoba y arce…lo reponían cada tres años, desgastado por el machaque constante [de los bailarines]”.

La música…y el baile

Chick Webb vs Count Basie, with Billie Holiday, Savoy

La música nunca paraba en el Savoy, había dos escenarios para las bandas, y uno de ellos siempre estaba tocando. Norma Miller recuerda escuchar la música desde la escalera de incendios de su edificio, y más tarde empezaría a bailar en la acera delante del Savoy.  Chick Webb era el líder habitual de la banda de la casa, y la suya era la banda favorita de los Lindy Hoppers.  A lo largo de los años siguientes más de 200 bandas de swing tocaron en el Savoy — había batallas de bandas legendarias entre bandas invitadas como la de Cab Calloway, Count Basie o Benny Goodman (que sólo tocó una vez en el Savoy pero visitaba a menudo) y la banda de Chick.  Para las batallas de bandas más famosas la cola daba la vuelta a varias manzanas — y eran los bailarines los que decidían el éxito de una banda.  El Savoy también fue clave en lanzar las carreras de varias cantantes famosas como Ella Fitzgerald, que fue elegida por Chick para cantar para su banda, y que continuó al frente de la banda después de la muerte de Chick en 1939. Chick Webb grabó Stompin’ at the Savoy en 1934. Aqui está Ella Fitzgerald con la orquesta de Chick Webb tocando St Louis Blues en el Savoy en algún momento de 1939.

En aquellos tiempos las bandas tocaban para los bailarines, y si querían quedarse tenían que mantener la pista llena, según Frankie Manning.  Jacqui Malone ha escrito un artículo muy interesante en Jazz Music in Motion:  Dancers and Big Bands donde defiende que hay que recuperar conciencia de la estrecha relación entre el baile y el desarrollo de la música jazz y swing “Noche tras noche, los bailarines y músicos del Savoy se incitaban unos a otros a llegar más alto, más profundo – siempre con una actitud de elegancia.” Duke Ellington comentaba “Empiezas a tocar y los bailarines empiezan a bailar ¡y tienen un ritmo tan fantástico que sólo tienes que agarrarte!”.

De esta estrecha colaboración con Chick Webb y otras swing bands nació el Lindy Hop. El Lindy Hop es un baile gozoso con mucha improvisación y un ritmo sincopado de 8 compases. Para todos los lindy hoppers que me leéis no necesito aportar más explicación. Evolucionó a partir de otros bailes de la época como el Charleston con el breakaway (paso separado), que permite mayor improvisación, e introdujo el swing-out, su paso estrella. Herbert White, el jefe de sala del Savoy, reunió a los bailarines de Lindy Hop con más talento para formar los Whitey’s Lindy Hoppers y otros grupos de baile.  El Lindy Hop se popularizó por toda América y el extranjero gracias en gran parte a Whitey’s Lindy Hoppers –que estuvieron de gira por Europa, Australia y Brasil, además de aparecer en varias películas y de figurar en la Expo de Nueva York de 1939.

Frankie Manning, una leyenda en la comunidad swing del que hablaremos con más detalle en otro post, fue uno de los bailarines de Whitey; fue un innovador y un coreógrafo clave que influyó en el estilo característico del baile, casi horizontal, y al crear con su pareja de baile de entonces los primeros pasos acrobáticos aéreos (conocidos como airsteps). Es también la inspiración que ha conducido el redescubrimiento del Lindy Hop en todo el mundo desde los años 90, y la inspiración tras el espíritu inclusivo de la comunidad swing.  El Lindy Hop no era el único baile que se bailaba en el Savoy, y otros bailes populares incluían el Shag, el Fox Trot, el Peabody, el Black Bottom, la Big Apple, el Shim Sham etc. pero tal vez sea el baile con el impacto más duradero, tal y como es sentido a diario por miles de Lindy Hoppers modernos en todo el mundo.

Aqui hay uno de los pocos clips de baile social en el Savoy.

…y más

El Savoy era más que un salón de baile, también cumplía la función de centro cívico de la comunidad negra en Harlem: aquí había a menudo eventos de gala de la comunidad los miércoles y los viernes, el ´Club de los 400´ y otras asociaciones de Harlem se reunían aquí y Adam Clayton Powell era cliente habitual. Tras los disturbios de 1935 se pensó que el Savoy era demasiado importante como para permanecer cerrado y se crearon las competiciones de baile del Harvest Moon Ball en un intento de remontar la moral dañada de la comunidad negra.   A pesar de ser un barrio mayoritariamente negro, la patria del Nuevo Negro y el Harlem Renaissance, Harlem era en su mayoría propiedad de gente blanca y muchos negocios no contrataban personal negro, contribuyendo a los disturbios que tuvieron lugar durante la Depresión. Es en este contexto que se hace más evidente el valor del Savoy como un local que empleaba y acogía a un personal y una clientela diversa – incluyendo desde los chavales del barrio a estrellas de Hollywood.

El Savoy abrió sus puertas en 1926 y cerró en 1958. Apenas hay ninguna gran banda de jazz que no tenga asociación con el Savoy, incluyendo bandas negras y blancas. Para bailarines de Lindy Hop como Frankie Manning, Norma Miller y muchos más se convirtió en un segundo hogar, “el hogar de los pies felices” (home of happy feet) como era conocido.  Ayudó a crear y popularizar la música más americana por excelencia, el swing, y un baile verdaderamente americano, el Lindy Hop. El Savoy era visita obligada en Harlem — y Harlem era donde tenías que estar en los años 20 y 30. Según Romare Bearden (artista) “Allí era donde mejor se bailaba en el mundo, y donde estaba la mejor música…Querrías estar en Harlem o Paris. Estos eran los dos lugares donde estaban ocurriendo cosas.”

¿y qué sería un post sobre el Savoy sin música? Aquí va una pequeña selección:

El Savoy abrió en 1926 y cerró permanentemente en 1958. Fue demolido para construir una promoción de viviendas. Frankie Manning y Norma Miller inauguraron una placa conmemorativa el 26 de mayo 2002, el día del 88 cumpleaños de Frankie.

Leer más

Hay mucho material sobre el Savoy. Yo recomendaría empezar por las biografías de Frankie Manning y Norma Miller para una visión personal de cómo era el Savoy. Hay algunos materiales documentales disponibles en youtube (por ejemplo El Savoy). Estas son algunas de las fuentes que utilicé, no es ni mucho una lista completa de todo lo que está disponible.

Burns, Ken, Jazz (serie de televisión y DVD, disponible en español e inglés)(PBS, 2000) http://en.wikipedia.org/wiki/Jazz_(TV_series)

Malone, Jaqui, ‘Jazz Music in Motion’, The Jazz Cadence of American Culture, Chapter 18. Ed. Robert G. O’Meally. New York: Columbia University Press, 1998.

Manning, Frankie & Millman, Cynthia, Frankie Manning, Ambassador of Lindy Hop . Philadelphia: Temple University Press, 2007.

Miller, Norma, Swingin’ at the Savoy. Philadelphia: Temple University Press, 1996.

Seisdedos, Iker, Cuando Harlem era una fiesta. El País, 5 Febrero 2015.

Stearns, Marshall & Jean, Jazz Dance: the Story of American Vernacular Dance, New York: Macmillan, 1968.

The Studio Museum in Harlem, Harlem Renaissance: Art of Black America (Times Mirror Books, New York: 1987).

The Savoy Plaque http://www.savoyplaque.org/

The Savoy King (Documental), http://www.savoyking.com/ . Extracto del documental, The Savoy ballroom https://youtu.be/Mqsc0dhoED0

Citas de

Malone, Jaqui, Jazz Music in Motion, The Jazz Cadence of American Culture Chapter 18.

Manning, Frankie Manning, Ambassador of Lindy Hop.

Miller, Swingin’ at the Savoy.