Ella es jazz

Hoy, martes 25 de abril de 2017 se cumplen cien años del nacimiento de Ella Fitzgerald. Es un año de muchos centenarios: ese mismo año se editó el primer disco de jazz, de la Original Dixieland Jazz Band. No se puede entender el swing, el jazz y la música norteamericana sin Ella. Según la biografía conocida, que se puede leer en la wikipedia y otros, nació el 25 de abril de 2017 en Newport News, creció en la pobreza de la Depresión y se trasladó a Harlem en Nueva York a los quince años cuando perdió a su madre, en 1932.

Poco después la descubrió Chick Webb, que lideraba la orquesta del Savoy Ballroom, cuando ganó un concurso de talentos amateur cantando en el famoso Teatro Apolo. Chick la llevó al Savoy y la convirtió en la cantante de su banda con solo 17 años, lo demás es historia. Su colaboración fue fructífera: el swing nació en Harlem, en el Savoy concretamente, de la mano de Ella y Chick, conocido también como el “Rey del Swing”.  Nos han dejado grandes temas bailables de esta época, pero su verdadero estrellato comenzó con el éxito A Tisket, A Tasket en 1938. Cuando Chick murió prematuramente en 1939 por sus problemas de salud,  Ella pasó a liderar la orquesta de Chick Webb durante algunos años más.

Lo que quizá no sea tan conocido es que Ella Fitzgerald también bailaba Lindy, y que antes que cantante había querido ser bailarina. Demuestra la afinidad que existía entre los músicos y bailarines, que se inspiraban mutuamente.  Llegó a decir más tarde: “Nunca me consideré una cantante. Lo que yo en verdad quería era bailar” (Tales of the Swing Age). Noche tras noche, Ella cantaba en el Savoy, y lo jóvenes lindy hoppers, Frankie Manning y Norma Miller entre otros, acudían a bailar. La sintonía entre músicos y bailarines era absoluta. En sus primeros años fueron incluso compañeros de gira.

Ella no solo creó el swing, siguió evolucionando como cantante de jazz a lo largo de su carrera que abarca todas las épocas y músicos de jazz del siglo XX, del swing al bop y el cancionero de Cole Porter. Es por ejemplo una de las grandes cantantes de “scat” junto con Louis Armstrong: la voz como instrumento musical de jazz, la voz como emoción y libertad, todo en uno, sin palabras. Incluso en los temas más melancólicos escuchar a Ella nunca produce desesperanza, siempre se vislumbra el optimismo de su vitalidad. Siempre, siempre, tiene swing.

Y por poder seguir disfrutando y bailando sus temas, gracias Ella.

Me disculpo por la brevedad porque van a dar las doce y no quería dejar pasar esta fecha. Lo mejor es escucharla: afrontemos la música y bailemos.

Undecided, Ella and the Chick Webb Orchestra

Blue Skies, Ella Fitzgerald

100 Songs for a Centennial, Spotify 

bardu

Ella Fitzgerald Foundation

Advertisements

Norma Miller en persona

English

En diciembre tuve la suerte de conocer a Norma Miller, Reina del Swing, en Milán, donde se celebraba su 97 cumpleaños…y el lanzamiento de su nuevo álbum A Swingin’ Love Fest. Llevo más de un año trabajando en la traducción de sus memorias, así que en cuanto me enteré de que venía a Europa ya me estaba subiendo a Ryanair sin pensármelo; tenía que conocerla. Es imposible describir la energía en estado puro que desprende Norma Miller, pero conseguí tomar algunos apuntes, y aquí comparto algunas de sus palabras sobre el Lindy Hop, la vida y el elusivo «ismo».

15440367_1815689048642708_1931088548720527905_o
Norma Miller cantando con la Billy Bros. Swing Orchestra, Milán, 10 December 2016

Norma Miller empezó bailando en las calles de Harlem de niña, antes de llegar al Savoy Ballroom y convertirse en bailarina de los Whitey’s Lindy Hoppers. Vino a Europa cuando tenía quince años para dar a conocer el Lindy Hop ante el público europeo por primera vez, y hoy en día sigue enseñándonos de qué va. Para saber más sobre su increíble recorrido vital y profesional que empieza en el Savoy y la lleva a actuar con Cab Calloway y Count Basie, entre otros, de Harlem a Hollywood pasando por Rio de Janeiro y más allá…¡pues recomiendo sus memorias, Swingin’ at the Savoy! (que pronto estará disponible en español también).

Aquí está Norma interpretando su número Gimme the Beat con la Billy Bros. Swing Orchestra el 10 de diciembre en Spirit de Milan. Gimme da Beat.

Por amor al swing en Milán

Todo el fin de semana resultó ser un festival por amor al swing, organizado por Maurizio «Big Daddy» Meterangelo y Roberta Bevilacqua, la familia italiana de Norma, también conocidos como la Italian Swing Dance Society. Maurizio grabó el nuevo álbum con Norma y dirige la Billy Bros. Swing Orchestra con verdadero estilo “hep”. Spirit de Milan aportó el ambiente industrial decadente, los lindy hoppers locales estuvieron a la altura de las expectativas de estilismo, y con detalles como el coche de los años 30 en el que llegó Norma la noche del estreno, era fácil pensar que uno se había adentrado en un escenario de película de gángsteres.

Disfrutamos de la proyección del documental Queen of Swing, que Maurizio había subtitulado especialmente para la ocasión, seguido de una entrevista personal con Norma cada noche. Jude Lindy hizo de maestro de ceremonias e intérprete, y Norma estuvo chispeante (literalmente, con su traje de lentejuelas), mostrando su carisma de estrella en cuanto se subía al escenario.  Fueron dos noches fantásticas de música en directo, con el aliciente del virtuosismo del bailarín Chester A. Whitmore,  (que ha trabajado recientemente en La La Land).

El momento cumbre del evento fue por supuesto la actuación de la Billy Bros. Swing Orchestra con Norma Miller el sábado por la noche. Tienen el mejor sonido de big band que conozco en directo, y la Reina del Swing claramente tenía el beat. Cinco de las canciones del álbum son de Norma, y las interpretó en directo, incluyendo Gimme da Beat, They Call Him Louie, Swingin’ Frankie’s Way, Down in New Orleans y Swing Baby Swing.

¡Celebrábamos el lanzamiento del nuevo álbum de Norma y sus 97 años recién cumplidos! (Lo cual por cierto, se aproxima a un récord guinness).

Fue un fin de semana intensísimo, rebosante del espíritu del swing. Maurizio y Roberta fueron muy acogedores, y me entraron ganas de formar parte de la familia lindy hoppera italiana.

Pero mejor que nos lo cuente Norma (según mis apuntes).

Norma Miller hablando de…

15443181_1815542811990665_8299998654736961093_o-1

Count Basie

“Count Basie tenía la mejor banda de swing que haya existido. Todo lo que hacía… Les decía a los arreglistas que escribieran música para mantener a los bailarines en la pista. Por consiguiente, si escuchas una melodía de Basie sabes que la puedes bailar. Tenía una de las mejores secciones rítmicas de todos los tiempos. Walter Page al contrabajo, Jo Jones a la batería, Freddy Green a la guitarra y Basie al piano. Formaban la mejor sección rítmica de toda la historia de la música swing. Ahora bien, había muchas grandes bandas. Estaba Chick Webb, el Rey del Swing. Estaba Jimmy Lunceford, otra gran banda. Pero ninguna swingueaba como Basie. Por eso coreografiamos todos nuestros bailes con música de Basie, porque rítmicamente era perfecto. Y cuando bailas Lindy Hop, bailas al son de un buen ritmo. Y las dos cosas iban de la mano perfectamente. Y por eso Basie era una de nuestras mejores bandas para bailar. No es que las otras orquestas no fueran buenas, es solo que ninguna era mejor que la de Count Basie.”

El Lindy Hop, lo más maravilloso    

“No hay nada más maravilloso que un chico y una chica, disfrutando de un tema de Count Basie. Toma Corner Pocket, por ejemplo, tomas uno de los grandes temas de Basie, y estás con una chica sobre la pista, bueno, es algo para disfrutar. El Lindy Hop es el mejor baile social que existe. El ballet es maravilloso, el solo jazz es algo fantástico, pero no hay nada más maravilloso que estar con un chico y estar swingueando con él, es sencillamente lo mejor del mundo. No hay nada mejor que el Lindy Hop. Yo ya estoy llegando al final de la cuerda, pero vosotros tenéis que disfrutarlo. ¡¡Yo lo disfruté!!”

“El Lindy Hop es la cosa más sexual que puedan hacer un chico y una chica…sin irse al dormitorio”.

   15419738_1815542765324003_952462823514611313_o

 Swing y color

 

“El swing hacía integración racial antes de Martin Luther King. Eso es lo que ocurría en el Savoy. Blancos y negros codo con codo, bailando juntos. Estábamos intentando lograr la integración.”

“El swing no tiene color. No importa que seas blanco o negro, o incluso musulmán. El swing es música. El sonido no tiene color. Escuchas una canción de Count Basie y no puedes ni pensar en el color. Eso es el swing. Conseguimos elevarnos por encima de todo eso.”

Salir del gueto

“Yo era mujer y negra. El swing, el baile, fue lo que me sacó de Harlem. Sobrevivimos. Me esforcé por ser la mejor, toda mi vida. Tienes que ser la mejor en lo que hagas para salir adelante.”

Whitey’s Lindy Hoppers

 “Éramos buenos. Éramos buenos porque bailábamos todas las noches. Durante unos cinco años, antes de hacer las películas, estábamos en el Savoy cada noche. Por eso éramos buenos.”

Bailar

 “Tienes que bailar al son de la música. Tienes que escuchar y bailar respondiendo a la música que toque la banda. Nosotros lo bailábamos todo. El Savoy era un salón de baile y tenías que bailar de todo, one-step, two-step…no bailábamos Lindy hop toda la noche.”

“No le doy consejos a bailarines. Baila, eso es todo.”

“Ismo”

“’Ismo’, hmmmm, mmmm, ‘ismo’ es aquella cosa. ‘ismo’ es lo que hacía que Louis Armstrong fuera Louis Armstrong.”

Su primer baile con Twistmouth George

“Yo tenía doce años y nunca lo olvidaré. Fue el mejor día de mi vida. Estaba bailando con el mejor bailarín, él medía casi dos metros, yo solo tenía doce años. Volé. Nunca lo olvidaré.

¿Su bebida preferida?

“Mimosa, champán y zumo de naranja, ¿puede haber algo mejor?”

Seguir swingueando

Norma nunca ha parado de swinguear y tiene muchísimos planes. Quiere traerse a la Billy Bros. Swing Orchestra a Nueva York a tocar en el festival de Midsummer Jazz del Lincoln Center. También quiere montar un show en Broadway con Chester y los mejores bailarines de swing, y si alguien puede conseguir que sea un éxito, esa es Norma.

¿El consejo de Norma para las futuras generaciones?

“Keep swingin’”, seguir swingueando.

Si quieres nominar a Norma para Premio Kennedy, puedes hacerlo aquí.

Banda sonora:

A Swingin’ Love Fest (Billy Bros. Swing Orchestra con Norma Miller, 2016).

Puedes solicitar una copia del álbum a la  Italian Swing Dance Society.

Lectura:

Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer, Norma Miller con Evette Jensen (Temple University Press). Pronto disponible en español.

15380831_1815194475358832_7913216779053512254_n

 

Todas las fotos son de Olga BSP para Spirit de Milan, cortesía de Italian Swing Dance Society.

A Royal Welcome for the Queen of Swing se organizó con la colaboración de Italian Swing Dance Society, Luca Locatelli, la Klaxon Agency y Spirit de Milan.

 

 

Meeting Norma Miller

Español

In December I was lucky to have the opportunity to meet Norma Miller, Queen of Swing, in Milan, where she was celebrating her 97th birthday…and the launch of her new album A Swingin’ Love Fest. I have been working on translating her memoirs into Spanish for over a year now, so as soon as I found out she was coming to Europe I was hopping on to that Ryanair flight, I had to meet her. It is impossible to describe the sheer energy Norma Miller exudes, but I managed to take some notes, and here are some of Norma’s words of wisdom on Lindy Hop, life and “ism”.

15440367_1815689048642708_1931088548720527905_o
Norma Miller performing at Spirit de Milan, December 2016, photo by OlgaBSP.

Norma Miller started dancing on the streets of Harlem as a kid, before making it to the Savoy Ballroom and becoming one of Whitey’s Lindy Hoppers. When she was 15 she came to Europe, and introduced European audiences to the Lindy Hop for the first time – and she is still teaching us what it’s all about now. To find out more about her incredible life and career dancing in the Savoy and performing with Cab Calloway and Count Basie, among many others, from Harlem to Hollywood and Rio and beyond…well I recommend her memoirs Swingin’ at the Savoy! (Soon to be available in Spanish too).

This is Norma performing her number Gimme da Beat with the Billy Bros. Orchestra on 10 December 2016 at Spirit de Milan. Gimme da Beat.

A swingin’ love fest in Milan

The whole weekend was in fact a swingin’ love fest, organized by Maurizio ‘Big Daddy’ Meterangelo and Roberta Bevilacqua, Norma’s Italian family, also known as Italian Swing Dance Society. Maurizio recorded the new album with Norma and leads the Billy Bros. Swing Orchestra in true hep fashion. The setting, the decadent industrial glamour of Spirit de Milan, and the local lindy hoppers lived up to Italian style expectations, so that you could be forgiven for thinking you had wandered in to a gangster movie set at times, including the 1930s vintage car that Norma pulled up in on opening night.

We enjoyed a screening of the documentary Queen of Swing, which Maurizio had subtitled especially for the occasion, followed by a personal interview with Norma each night. Jude Lindy acted as MC and interpreter and Norma was in (literally) sparkling form, she showed her star quality as soon as she was up on stage. We had two nights of fantastic live music and were treated to the dance virtuosity of Chester A. Whitmore, who was delightful at all times (Chester recently worked on La La Land).

The highlight of the event was of course a show-stopping performance of the Billy Bros. Swing Orchestra with Norma Miller on the Saturday night. They have the best big band sound I have heard live, and the Queen of Swing certainly had the beat. Five of the album’s songs are Norma’s, which she sang live, including Gimme da Beat, They Call Him Louie, Swingin’ Frankie’s Way, Down in New Orleans and Swing Baby Swing. 

We were celebrating Norma’s new album and her recent 97th Birthday!! (Which by the way, is very close to being a world record).

It was an incredibly intense weekend, filled with swing and joy. Maurizio and Roberta were truly welcoming and made me want to join the Italian lindy hopping family too.

But let’s hear what Norma had to say (recorded as best I could).

15443181_1815542811990665_8299998654736961093_o-1

Norma Miller on…

Count Basie

“Count Basie had the greatest swing band ever. He was the one that was able to…Everything he did. He told arrangers to write the music to keep the dancers on the floor. Consequently, if you hear a Basie tune you can dance to it. He had one of the best rhythm sections ever. Walter Page on bass, Jo Jones on drums, Freddy Green on guitar and Basie on the piano. Which was the best rhythm section ever in the history of swing music. Now, you had a lot of great bands. You had Chick Webb who was the King of Swing. You had Jimmy Lunceford, another great band. But no-one swung like Basie. That’s why all our dances were choreographed to Basie music, because rhythmically it was perfect. And when you Lindy Hop, you Lindy Hop to great rhythm. And the two things went together perfectly.  And that is why Basie was one of our best bands for dancing. It wasn’t that the other bands weren’t good, it’s just nobody was better at it than Count Basie.”

The most wonderful thing     

 “ Nothing’s more wonderfully enjoyable than a guy and a girl, enjoying a Count Basie tune. You take Corner Pocket, you take any of the great Basie tunes and you take a girl on the floor, well it’s an enjoyable thing. Lindy Hop is the best social dance there is. Ballet is wonderful, solo jazz is wonderful, but nothing is more wonderful than to be with a guy and you swing with him, it’s just the best there is. Nothing tops the Lindy Hop. I’m at the end of my rope now, but you got to enjoy it. I enjoyed it!!”

“Lindy Hop is the most sexual thing a guy and a girl can do…without going to the bedroom.”

   15419738_1815542765324003_952462823514611313_o

 Swing and colour

“Swing was doing integration before Martin Luther King. That’s what was happening in the Savoy. White people along with black people, dancing together. We were trying to do integration.”

“Swing has no colour. It doesn’t matter whether you are white or black, or even Muslim. Swing is music. Sound has no colour. You play a Count Basie song and you can’t think about colour. That’s swing. We rose above it.”

Getting out of the ghetto

“I was a woman and I was black. Swing, dancing, got me out of Harlem. We survived. I tried to be the best, all my life. You have to be the best at what you do to get ahead.”

Whitey’s Lindy Hoppers

“We were good. We were good because we danced every night. For about five years, before the movies, we were at the Savoy dancing every night. That’s why we were good.”

Dancing

 “You got to dance to the music. You have to listen and dance to the music the band is playing. We danced everything. The Savoy was a ballroom and you had to dance to everything, one-step, two-step…We didn’t Lindy Hop all night.”

“I don’t give advice to dancers. Just dance.”

“Ism”

“Ism is mmmm, mmhhhh, it’s that something. ‘Ism’ is what made Louis Armstrong Louis Armstrong”.

Her first dance with Twistmouth George

“I was twelve and I will never forget it. It was the best day of my life. I was dancing with the best dancer, he was six foot tall, I was only twelve, I flew. I will never forget it.”

Her drink of choice?

“Mimosa, champagne and orange juice, what could be better?”

Keep Swingin’

Norma hasn’t stopped swinging and she is full of plans. She wants to bring the Billy Bros. Swing Orchestra to New York to perform at Midsummer Jazz at the Lincoln Center. She also wants to bring a show to Broadway with Chester and the best swing dancers, if anyone can make it a great show that is Norma.

Norma’s advice for future generations?

“Keep Swingin’”.

If you want to recommend Norma for a Kennedy Center Honor you can do so here.

Soundtrack:

A Swingin’ Love Fest (Billy Bros. Swing Orchestra with Norma Miller, 2016).

You can order a copy from the Italian Swing Dance Society.

Reading:

Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer, Norma Miller with Evette Jensen (Temple University Press).

15380831_1815194475358832_7913216779053512254_n
Norma Miller with Chester A. Whitmore, Roberta Bevilacqua and Karen Campos McCormack in Milan, photo by OlgaBSP

All photos by OlgaBSP for Spirit de Milan, courtesy of Italian Swing Dance Society.

A Royal Welcome for the Queen of Swing was organized by Italian Swing Dance Society in collaboration with Luca Locatelli, the Klaxon Agency and Spirit de Milan.

Harlem on Parade: Whyte’s Hopping Maniacs in Dublin

This post was originally published as a guest post on the Frankie Manning Foundation site (by Karen Campos McCormack).

This might not be a widely known fact among the Irish Lindy Hopping community, but Frankie Manning was in Dublin in 1937. He was performing with Whyte’s Hopping Maniacs, as Whitey’s Lindy Hoppers were billed on this European tour with the Cotton Club Revue. They landed in Dublin following a successful ten weeks run at the Moulin Rouge in Paris and six weeks at the London Palladium. In his memoir, Frankie Manning: Ambassador of Lindy Hop (see notes below), after describing their tour of Paris and London, Frankie mentions briefly that they also performed in Dublin and Manchester. I was intrigued by this single line, and decided to do some research last summer when I was in Ireland. I was amazed at what I discovered in just a few days at the library and trawling through online Irish newspaper archives. Since I first fell in love with Lindy Hop in Dublin, knowing that Whitey’s Lindy Hoppers actually danced here and walked the streets of Dublin is especially meaningful for me.

whyteshoppingmaniacsirishpress30aug1937photorecortado
CWhyte’s Hopping Maniacs –presenting something new in dance creations–in “Harlem on Parade” which comes to the Theatre Royal, to-day.’ (The Irish Press, Monday 30 August 1937). From left to right: Naomi Waller, Frankie Manning, Lucille Middleton, Jerome Willliams, Mildred Cruse and Billy Williams.

 

irishpress31aug1937ad
Advert in The Irish Press, 31 August 1937 (Source: Irish News Archive).

 

The Cotton Club Revue was billed as ‘Harlem on Parade’ in its visit to Dublin. It opened at the Theatre Royal on Monday 30 August 1937 and ran that week, closing on Saturday 4 September.

 ‘Everyone should go and see the Cotton Club Revue’

The Cotton Club Revue set sail from New York on 25 May 1937 and showcased the best African American musical and dance talent. It was spectacular in all senses, with a travelling cast of sixty artists including the Teddy Hill Orchestra, the Three Berry Brothers dance act, singers Rollin’ Smith and Alberta Hunter, Harlem dancers Freddy and Ginger, tap dancer Bill Bailey, Whyte’s Hopping Maniacs, the Tramp Band (a novel musical act), and a chorus line of ‘25 copper coloured gals’, as they were advertised. The Revue performed in full in Paris and London, but the chorus line was dropped for their shows in Dublin and Manchester. For the European tour Teddy Hill was replacing the Cab Calloway band from the original New York show, and similarly, Bill Bailey replaced tap star Bill ‘Bojangles’ Robinson. Frankie said about Teddy Hill’s orchestra, which at the time included a young Dizzie Gillespie, ‘I always loved dancing to that band. They knew how to improvise on the spot.’ (Frankie Manning, Ambassador of Lindy Hop, p135). The Cotton Club was the epitome of show business, and performing there was a turning point in his career.

The show gathered enthusiastic reviews in its European tour. Playing at the Moulin Rouge in Paris it attracted Django Rheinhardt and Hugues Panassié, the famous French jazz critic, (the former went to see them perform every night according to Frankie, and Panassié went to see them fifteen or twenty times). For Panassié, ‘The biggest event of the 1937 season in Paris was the arrival of the Cotton Club Revue’, and ‘Everyone should go to see the Cotton Club Revue.’ (Quotes from Paris Blues, p77).

the-cotton-club-revue-1937-page-1-and-2-copy
London Palladium Cotton Club Revue programme, 1937 (Source Flashbak)

It was advertised in British papers as ‘The fastest entertainment in the world and given by Harlem’s foremost entertainers.’

Swing comes to town

It was late August 1937 when Harlem on Parade came to Dublin. These were dark times in European history, the Irish newspapers are full of news about the Spanish Civil War (refugees fleeing from Franco’s troupes in Santander) and thousands gathering at the Nazi Annual Congress in Nuremberg, on the same pages that Harlem on Parade is advertised. In the face of the Depression and increasing world conflict, Harlem was spreading its message of swing and joy across Europe, a ‘riot of music, dancing, song and rollicking fun’, as described by the Irish paper the Saturday Herald (28 August).

Down with Jazz

Ireland might not have seemed like the most swingin’ location. Just a few years earlier, leading religious figures and politicians, including President Eamon De Valera, had supported a ‘Down with Jazz’ campaign (1934). Jazz music, and dancing in particular, were seen as a pagan threat to Catholic morality and Ireland’s newly independent national identity, claiming that jazz dancing was ‘suggestive and demoralizing’, ‘a menace to their very civilization as well as religion’. To give foreign readers an idea of the sway of the Catholic Church at the time, just about a quarter of Ireland’s population (i.e. one million people) had gathered at the 1932 Eucharistic Congress High Mass in Phoenix Park (Dublin). Despite this campaign and the severe restrictions of the 1935 Dance Hall Act, jazz music and dancing were hugely popular—Swing music was the music of the moment worldwide, and American film and music were pervasive, as much in Ireland as in Franco’s Spain and even Germany. Dubliners who wished to evade the dark news coming from Europe had no end of jazzy entertainment options from cinemas to theatres or dances.

Harlem on Parade at the Theatre Royal

1935theatreroyal
Image of the Theatre Royal from its opening programme in 1935 (source arthurlloyd.co.uk)

Harlem on Parade opened on Monday 30 August 1937 in Dublin’s top venue, the (third) Theatre Royal, located on Hawkins Street. An ambitious modernist entertainment venue opened in 1935, it was the largest theatre in Ireland, and one of the largest in Europe, with seating for 3,850 people. It included the luxury Regal Rooms (dining room and ballroom) and a cinema. Harlem on Parade was at the Theatre Royal in a cine-variety format, including local artists and two short films; the Theatre Royal had been especially designed for this type of entertainment, which was very popular before the advent of TV. Unfortunately, nothing remains on its former site to give us an idea of the splendour of the Theatre Royal, as it was demolished in 1962 (and replaced by probably the ugliest government buildings in Dublin).  The only surviving element is the grand marble staircase from the Theatre Royal’s Regal Rooms, now located in the Marks and Spencer’s store on Grafton Street, which is open to the public if you wish to literally follow in Frankie’s steps.

Whyte’s Hopping Maniacs

Whyte’s Hopping Maniacs were Whitey’s top group and comprised three teams on the European tour: Naomi Waller and Frankie Manning, Lucille Middleton and Jerome Williams, Mildred Cruse and Billy Williams. They had started performing at the Cotton Club in 1936. Whitey had several dance groups going at that time under different names, such as the group dancing in the Marx Brothers movie. Frankie suggested the name of Whyte’s Hopping Maniacs because they were crazy, but over the years all the groups came to be referred to under the umbrella of Whitey’s Lindy Hoppers (Frankie Manning, Ambassador of Lindy Hop, p125).

Harlem Celebrations in Dublin

The entirely African American cast of Harlem on Parade would have attracted quite some attention in Dublin, which was not as racially diverse then as nowadays. Although Irish audiences would have been familiar with African American performers from films and touring shows. I was excited to find several photographs of the cast around Dublin, including some of Frankie and other members of Whitey’s Hopping Maniacs, published in the Irish newspapers.

The big news story that week (aside from the Spanish civil war and the Nazi congress) was the heavyweight world championship fight between Joe Louis and Welshman Farr (the ‘white hope’ to regain the championship from ‘negro’ Joe Louis, Evening Herald 31 August) which was taking place in New York. The fight was given full-page round-by-round coverage, and there are two related photos of the Harlem on Parade cast, one of them reading the latest news scoop, and another celebrating Joe Louis’ victory. As Norma Miller explains in her memoirs, Joe Louis was an important hero for the African American community (Swingin’ at the Savoy). The Evening Herald photo of the Harlem cast celebrations (31 August), provides us with the first identifiable image of Frankie in Dublin.

harlemcastirishpress31aug1937latestnewsphoto
‘Members of the “Harlem on Parade” cast are appearing at the Theatre Royal, Dublin, this week, reading The Irish Presss “scoop” poster -Louis To Cover Fight for Us.’ (The Irish Press, 31 August 1937. Source: Irish News Archive). Unidentified cast members.
harlemcastindublincelebrateseh31august1937photorecortado
‘Harlem celebrations in Dublin: Enthusiastic members fo the “Harlem on Parade” cast who are appearing at the Theatre Royal, rejoice at the result of the big fight. Picture taken early this morning.’ (Evening Herald, Tuesday 31 August 1937). (Source: Irish News Archive). Frankie Manning, easily recognizable sitting centre-left looking at the camera, with Dizzy Gillespie just in front of him waving his hat, and other unidentified cast members, possibly including, left to right, Naomi, Mildred and Lucille, to be confirmed.

The hottest thing in town

There is also a photo of the Harlem on Parade cast looking at the Gas Company Building window display. Cynthia Millman helped me identify this photo where we can see Lucille Middleton and Naomi Waller (possibly even Frankie and Billy, but this is more uncertain due to the grainy image). This is an image of Whitey’s Lindy Hoppers walking Dublin’s streets in a recognizable location. The Gas Company on D’Olier Street, now the Trinity College Dublin School of Midwifery, is one of the few well preserved examples of Art Deco in Dublin, and is open to the public. The association between the Gas Company and the Harlem on Parade show seems to have gone even further, judging by the Gas Company advert that ran in the Evening Herald; also note the interesting jazz-inspired window display.

satherald4sep1937harlemonparadecastphoto-recortado
‘Members of the “Harlem on Parade” company are interested in the Gas Company’s novel window display.’ (Saturday Herald, 4 September 1937), (source: Irish News Archive). Female figures left to right: Lucille Middleton and Naomi Waller, closest to the window. Male figures possibly include Frankie Manning, Billy Williams and Jerome, but the image is insufficiently clear to confirm.
harlemonparadeandgasheaterseh30august1937
Gas Company advert, (Evening Herald, 30 August 1937). (Source: Irish News Archive).

A Day at the Races

Harlem on Parade provided Dublin audiences with the first opportunity to see the Lindy Hop live but, interestingly, they might have already seen Whitey’s Lindy Hoppers on screen, only shortly after American audiences. The Marx Brothers’ film A Day at the Races, which featured a dance scene with a different Whitey’s Lindy Hoppers group, was released in June 1937 in the US and had a pre-London release in early August in Dublin at the Savoy Cinema (still Dublin’s foremost cinema today). The Harlem on Parade show arrived hot on its heels, and it is fun to imagine that it might even have been possible for Frankie to have seen the first Hollywood Lindy Hop performance while in Dublin, although there is no evidence to back this. A Day at the Races continued to tour Irish cinemas well into 1938.

dayattheraceseh7august1937ad
A Day at the Races advert (Evening Herald, 7 August 1937), (source: Irish News Archive).

From Dublin the Cotton Club Revue went on to Manchester before returning to the US in September 1937.

In the press:

The Evening Herald:

 “Harlem on Parade”, the show which comes to the Theatre Royal on August 30, has been acclaimed as the greatest cavalcade of coloured artists in the world. Following a sensational ten weeks’ appearance at the French capital, they were engaged for six weeks at the London Palladium, where they broke all box-office records.’’ (Evening Herald, 26 August 1937).

The Irish Independent:

Royal’s Outstanding Show: At the top of the bill is “Harlem on Parade”…This feature is well worth seeing. The fine singing of Rollin’ Smith in “Ole Man River”, and “Poor Old Joe,” and the dancing of Bill Bailey, are notable in the performance. Several new dances are presented. There is the “Lindy Hop” by Whyte’s Hopping Maniacs. Then there is the music of Teddy Hill and his orchestra from New York. (Irish Independent, 31 August 1937).

The Manchester Guardian:

Then the first crisp trumpet notes of the Teddy Hill’s band are heard through the curtain. Immediately the whole atmosphere changes, and the Cotton Club artists from New York set out show this benighted continent what hot jazz really is…Whyte’s Hopping Maniacs abandon themselves whole-heartedly to the primitive ebullience of the Lindy Hop. (Manchester Guardian, September 7 1937. Source: Proquest Historical Newspapers, the Guardian and the Observer).

Hugues Panassié (French jazz critic):

Whitey’s Hopper Maniacs are three couples who specialise in a dance called the lindy hop (the name comes from the Lindbergh hop), a dance which has been raging for some time in America. The six dancers are remarkable, in particular Naomi Waller and Lucille Middleton. It is difficult to give readers who have never seen the lindy hop an idea of what it looks like. It is the most dynamic dance in the world. The dancers throw their partners up in the air, jump in front of each other and perform the most unpredictable gags.  (Hugues Panassié, as quoted in This Thing Called Swing, p220).

Celebrating Frankie in Dublin

This research is an on-going project, and I welcome any further information other readers can add about Whitey’s Hopping Maniacs’ visit to Dublin or help identifying the members of the cast in the photos. I would like to thank Cynthia Millman in particular and the Frankie Manning Foundation for their encouragement and support. I would also like to thank the staff of Trinity College Library.

I am interested in commemorating Frankie’s visit and the Harlem on Parade show in Dublin next year, as 2017 would be the 80th anniversary. If you would like to get involved please contact me.

Karen Campos McCormack is a freelance translator and swing dance, music and history enthusiast. She is currently working on the Spanish translation of Norma Miller’s Swingin’ at the Savoy: the Memoir of a Jazz Dancer (Temple University Press). She is the founder of Compostela Swing and you can find more of her articles in English and Spanish on Atlantic Lindy Hopper.

Contact

Sources

Batchelor, Christian, This Thing Called Swing: Study of Swing Music and the Lindy Hop, the Original Swing Dance. Original Lindy Hop Collection, 1997. https://www.amazon.com/This-Thing-Called-Swing-Original/dp/0953063100

Brennan, Cathal, ‘The Anti-Jazz Campaign’, Irish History Online, 1 July 2011. http://www.irishhistoryonline.ie/

Devitt, David, ‘The Theatre Royal – A Palace of Cine-Variety’, History of Ireland, Vol. 21, No. 2 (March/April 2013).

Flashbak, ‘The Cotton Club Revue Visit London in 1937’, http://flashbak.com/the-cotton-club-revue-visit-london-in-1937-22484/

Fry, Andy, Paris Blues: African American Music and French Popular Culture, 1920-1960. University of Chicago Press, 2014. http://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/P/bo18008923.html

Irish News Archive, https://www.irishnewsarchive.com/

Kerins, Des, ‘The Story of a Staircase’, Arthurlloyd.co.uk, http://www.arthurlloyd.co.uk/Dublin/TheatreRoyalDublin/Staircase/TheatreRoyalDublinStaircase.htm

Lloyd, Mathew, ‘The Theatre Royal, Hawkins Street, Dublin’, Arthurlloyd.co.uk, http://www.arthurlloyd.co.uk/Dublin/TheatreRoyalDublin/TheatreRoyalDublin.htm

Manning, Frankie & Millman, Cynthia R., Frankie Manning: Ambassador of Lindy Hop. Philadelphia: Temple University Press, 2007. http://www.temple.edu/tempress/titles/1877_reg.html

Miller, Norma & Jensen, Evette, Swingin’ at the Savoy: The Memoir of a Jazz Dancer.  Philadelphia: Temple University Press, 1996. http://www.temple.edu/tempress/titles/1214_reg.html

Newspapers

Evening Herald, 7 August, 30 & 31 August 1937 (Irish news archive).

Manchester Guardian, 7 September 1937 (Proquest Historical Newspapers)

The Irish Independent, 31 August 1937 (Irish news archive).

The Irish Press, 30 & 31 August 1937 (Irish news archive).

Saturday Herald, 28 August and 4 September 1937 (Irish news archive).

 

Cassino da Urca, Rio a ritmo de swing

English

Puede que no hayas reparado en esta joya escondida de Rio de Janeiro durante la locura olímpica. Cassino da Urca era el casino más espectacular de Rio, su origen se remonta a los años 30 y era el paradigma de la era dorada del glamur de Rio con sus lujosos casinos y grandes artistas nacionales e internacionales. Carmen Miranda era la atracción estrella del casino antes de trasladarse a Hollywood. Algunas de las estrellas que frecuentaron el Cassino da Urca incluyen a Josephine Baker, Bing Crosby, Walt Disney y Orson Welles. Este local estaba en pleno swing en los años 30 y 40, e incluso podías ver el mejor Lindy Hop de Harlem con los Whitey’s Lindy Hoppers que actuaron allí durante su gira de 1941-1942; de hecho, debido a la  II Guerra Mundial se vieron obligados a retrasar su vuelta y quedarse en Brasil varios meses por miedo a que su barco fuera atacado al agravarse el conflicto internacional. Aún se puede ver el edificio del casino, recientemente restaurado, situado sobre una tranquila playa en el barrio de Urca, al otro lado de la bahía de Rio, pero no da idea del lujo del casino en su época de esplendor.

cassinodaurca1
Cassino da Urca

Norma Miller era una de las bailarinas del grupo de Whitey’s Lindy Hoppers que fueron a Rio y describe su llegada en sus memorias  Swingin’ at the Savoy:

El conductor nos llevó bordeando la Playa de Copacabana por la carretera que va serpenteando hasta el Casino de Urca; un bellísimo edificio sobre la playa, con una marquesina que llegaba hasta la calle. Era justo como nos lo habíamos imaginado, como un escenario de película fabuloso. No había nada en América que se pudiera comparar con este casino. Estaba a pie de playa, mirando a la bahía, y desde el patio podías contemplar una vista espectacular de la bahía y de la estatua de Cristo.  Rio ocupó un lugar especial en mi corazón enseguida. (p 173).

Carmen Miranda

Probablemente sea la estrella más icónica de Brasil, y actuaba todas las semanas en Cassino da Urca hasta 1940, cuando se trasladó a Hollywood.

carmen miranda
Carmen Miranda

Carmen Miranda cantando O Tic-Tac do Meu Coraçao (1942).

El Casino

Joaquim Rolla fue el empresario que convirtió el Cassino da Urca en el mejor casino de Sudamérica y más allá. Jugando a las cartas en 1933 se hizo propietario de parte del casino.  Después de hacerse con toda la propiedad lo transformó en algo mucho más ambicioso y reabrió sus puertas en 1936 tras las renovaciones.

El casino tenía tres orquestas, un gran conjunto de coristas al estilo de las “Rockettes” y más de cien cantantes de orquesta (cada cantante hacía un solo número con la banda). En palabras de Norma Miller: «Era algo parecido a Las Vegas hoy en día». La orquesta de Carlos Machado era la principal orquesta en Rio en la época en la que estuvieron los Whitey’s Lindy Hoppers y Grande Otello era el actor y cantante estrella local. Había un teatro, varias salas de juego y restaurantes, además de un servicio en barco para acercar a los clientes a otros casinos.

Todo el Cassino era bello y de un lujo increíble. El escenario era móvil, y al terminar una banda de tocar desaparecía bajo el suelo a la vez que la siguiente banda comenzaba a sonar (se puede ver este mecanismo en acción en el vídeo del Istituto Europeo di Design incluido al final del post).

cassino-urca-espectaculo
Un espectáculo en Cassino da Urca
grilldocassinodaurca
El famoso grill bar del Cassino
urca2
La entrada del Cassino

Este clip recrea  la última actuación de Carmen Miranda en el Cassino da Urca.

La estancia de Walt Disney también inspiró este corto de  Donald Duck .

Whitey’s Lindy Hoppers

Los Whitey’s Lindy Hoppers viajaron a Rio de Janeiro en diciembre 1941. El conjunto incluía a tres parejas: Frankie Manning y Ann Jonson, Al Minns y Willamae Ricker, Billy Ricker y Norma Miller. Los Lindy Hoppers adoraban la samba y fueron un exitazo la noche del estreno según Norma:

«Amábamos Brasil, y Brasil nos amaba a nosotros. Cuando saltamos al escenario con la banda supe que estaba ocurriendo algo especial. Fue maravilloso, era ese ritmo de samba…El público chillaba, y la banda estaba swingueando a lo loco. Cuando terminamos el público se volvió loco, todo lo demás se paró. Salimos a saludar una y otra vez, y finalmente, dejaron que nos marcháramos. Fuimos un bombazo en Río.  Habíamos encontrado nuestro segundo hogar». (p 175).

Los Whitey’s Lindy Hoppers tenían un contrato de 6 semanas, pero después del bombardeo de Pearl Harbor se volvió demasiado peligroso volver en barco, y 6 semanas se convirtieron en 10 meses, durante los cuales actuaron en todos los principales casinos de Brasil. Hacían un primer espectáculo en el Cassino da Urca y después cogían una lancha motora para cruzar la bahía y actuar en el Cassino Icarai.

Puedes leer más sobre las aventuras de Norma Miller en Brasil, donde aprendió a bailar samba y participó en el desfile de Carnaval, de sus conversaciones con Orson Welles y su escape de una turba furiosa en  Swingin’ at the Savoy.

whiteysemcassinourca

Norma Miller sobre la samba y el swing:

Los brasileños tienen un swing propio, pero tiene las mismas raíces africanas que el jazz americano. Los negros de Brasil le dieron un ritmo de samba, y los negros americanos le pusieron swing. Los lazos que nos unían estaban ahí, y lo percibimos inmediatamente. Todo Brasil era puro swing. (p 173).

Orson Welles

El Cassino da Urca fue también escenario de grabación de la película inacabada de Orson Welles  Ain’t it the Truth, que incluía una parte documentando el carnaval de Rio (filmado durante la estancia de los Whitey’s Lindy Hoppers). Por desgracia, el proyecto nunca se completó y no sobrevive mucho metraje. Welles era un gran aficionado al jazz y había estado trabajando en una película con Louis Armstrong documentando la historia del jazz antes de acceder a venir a Brasil cuando fue nombrado embajador de buena voluntad para América Latina como parte del esfuerzo de guerra. El capítulo sobre el carnaval también se llamó «La historia de la samba».

Orson Welles
Entertainer Orson Welles (CR) attending the Rio de Janerio Carnival celebration. (Photo by Hart Preston//Time Life Pictures/Getty Images)

El Cassino da Urca hoy en día

El juego se declaró ilegal en Brasil en 1946 y el edificio fue comprado por una cadena de televisión. Después de permanecer en ruinas desde los años 80, el casino ha sido recientemente restaurado gracias al Istituto Europeo di Design. Puedes  seguir los pasos de la historia del casino y su renovación en este video de IED.

Si tienes la suerte de visitar Rio, esta es su  localización.

casinodaurca2009

Más información

Este artículo está inspirado y basado en las Memorias de Norma Miller  Swingin’ at the Savoy: the Memoir of a Jazz Dancer (Temple University Press). Su libro está disponible en inglés en Amazon y actualmente estoy finalizando su traducción al español.

Otras fuentes:

http://www.cassinosdobrasil.com.br/cassinos-famosos/cassino-da-urca-rio-de-janeiro/

http://www.royalrio.net/site/cassino-da-urca-the-golden-years-of-rio-de-janeiro/

Istituto Europeo di Design, https://youtu.be/PyW_XWLsFPU 

Banda sonora:

Aquarela do Brasil (Ary Barroso) en cualquiera de sus versiones.

 

Cassino da Urca – Swingin’ Rio

Español

You might have missed this hidden treasure of Rio de Janeiro during the Olympic craze. Cassino da Urca was Rio’s most spectacular casino dating back to the 1930s, the epitome of Rio’s golden era of glamour with its grand casinos and top level national and international performers. Carmen Miranda was the casino’s resident star attraction before moving to Hollywood. Some of the stars who frequented the Cassino da Urca included Josephine Baker, Bing Crosby, Walt Disney and Orson Welles. The place was swingin’ in the 1930s and 40s, and you could even see Harlem’s best Lindy Hop with Whitey’s Lindy Hoppers, who performed here on tour in 1941-1942; in fact, due to World War II they were forced to delay their return and remain in Brazil several months for fear their boat might be attacked as the international conflict grew. The recently renovated casino building can still be seen overlooking a quiet beach in the Urca neighbourhood, across the bay from Rio, but it gives us little indication of the scale and luxury of the casino in its heyday.

cassinodaurca1
Cassino da Urca

Norma Miller was one of the Whitey’s Lindy Hoppers dance troupe that went to Rio and describes her arrival in her memoirs Swingin’ at the Savoy:

The driver took us along Copacabana Beach where the road winds all the way to Cassino da Urca, a beautiful building on the beach, with an awning all the way to the street. It was just as we anticipated, like a fabulous movie setting. There was nothing in America to compare to this casino. It was on the beach, facing the harbor, and when you stood on the patio looking across the harbor, you had a breathtaking view of the statue of Christ. Rio immediately filled a special place in my heart. (p 173).

Carmen Miranda

Is probably Brazil’s most iconic star, and she performed weekly at the Cassino da Urca until 1940, when she moved to Hollywood.

carmen miranda
Carmen Miranda

Carmen Miranda singing O Tic-Tac do Meu Coraçao (1942).

The Cassino

Joaquim Rolla was the entrepreneur who transformed the Cassino da Urca into the best casino in Latin America and beyond. He won ownership over part of the casino playing cards in 1933.  After becoming the sole owner he turned it into something much more ambitious and reopened in 1936 following the renovations.

The casino had three big bands, a large chorus line like the Rockettes, and over one hundred band singers (each singer would perform just one number with the band). In Norma Miller’s words: ‘It was something like Las Vegas today’. The Carlos Machado Band was the leading big band in Rio at the time Whitey’s Lindy Hoppers were there and Grande Otello was the local actor and singer star. There was a theatre, several gambling rooms and restaurants, as well as a boat service to other casinos.

Everything about the Cassino was beautiful and on an incredible scale of luxury. The stage was mobile, and as one band finished playing it would disappear underground as the next band started up (you can see this device in action in the Istituto Europeo di Design video included at the end of the post).

 

cassino-urca-espectaculo

grilldocassinodaurca

urca2

This film clip re-creates Carmen Miranda’s last performance at the Cassino.

Walt Disney’s stay inspired this Donald Duck clip.

Whitey’s Lindy Hoppers

Whitey’s Lindy Hoppers travelled down to Rio in December 1941. The troupe included three teams: Frankie Manning and Ann Jonson, Al Minns and Willamae Ricker, Billy Ricker and Norma Miller. The Lindy Hoppers loved the Samba and were a big hit on opening night according to Norma:

‘We loved Brazil, and Brazil loved us. When we hit the stage with the band, I knew something special was happening. It was wonderful, it was that Samba beat…The house roared and the band was swingin’ like crazy. When we finished the house went wild, everything else stopped. We bowed and bowed, and, finally, they let us go. We were a smash in Rio. We knew we had found a second home’. (p 175).

Whitey’s Lindy Hoppers had been contracted for 6 weeks, but following the bombing of Pearl Harbour it became too dangerous to return by boat, and 6 weeks became 10 months, during which time they played all the major casinos in Brazil. They would do a first show at Cassino da Urca and then take a cabin cruiser across the harbour to play at Cassino Icarai.

You can read more about Norma Miller’s adventures in Brazil, where she learned to dance Samba and participated in the Carnival parade, her conversations with Orson Welles and their close escape from a mob, in Swingin’ at the Savoy.

whiteysemcassinourca

Norma Miller on Samba and Swing:

The Brazilians have a Swing all their own, but it has the same African roots as American jazz. Brazilian blacks gave it a Samba beat, and American blacks swung it. The ties were there, and we felt them immediately. Everything about Brazil was swinging. (p 173).

Orson Welles

The Cassino da Urca was also the location for Orson Welles filming of an unfinished feature film, Ain’t it the Truth, which included a section documenting Rio’s carnival (filmed during the same period as Whitey’s Lindy Hoppers stay). Unfortunately, the project was never completed and not much footage remains. Welles was a great jazz enthusiast and had been working on a film documenting the history of jazz with Louis Armstrong before accepting to come to Brazil when he was appointed goodwill ambassador to Latin America as part of the war effort. The Carnival episode was also called “The Story of Samba”.

Orson Welles
Entertainer Orson Welles (CR) attending the Rio de Janerio Carnival celebration. (Photo by Hart Preston//Time Life Pictures/Getty Images)

The Cassino da Urca today

Gambling was declared illegal in 1946 in Brazil and the building was bought by a TV channel. After laying derelict since the 1980s, the casino has recently undergone renovations with the Istituto Europeo di Design. You can follow in the steps of the Cassino’s history and renovation in this IED video.

If you are lucky enough to visit Rio, this is its location.

casinodaurca2009

More information

This piece is inspired by Norma Miller’s memoirs Swingin’ at the Savoy: the Memoir of a Jazz Dancer (Temple University Press). Her book is available in English on Amazon and I am currently finalizing its translation into Spanish.

Other sources:

http://www.cassinosdobrasil.com.br/cassinos-famosos/cassino-da-urca-rio-de-janeiro/

http://www.royalrio.net/site/cassino-da-urca-the-golden-years-of-rio-de-janeiro/

Istituto Europeo di Design, https://youtu.be/PyW_XWLsFPU

Soundtrack:

Aquarela do Brasil (Ary Barroso) in any of its versions.

¿Se bailaba swing en España?

En otro post de este blog me preguntaba si se bailaría swing y Lindy Hop en Bueu (pequeña localidad de la provincia de Pontevedra) en los años 30 y 40…sin poder responder concretamente a esa pregunta, rebuscando un poquito, sí que he encontrado algo de información sobre la historia del baile swing en España. Dada la popularidad de estos bailes de raíces norteamericanas actualmente en muchos rincones de la península, es normal preguntarse si esto lo bailaban nuestros abuelos, los jóvenes de la «era del swing» en España.

La primera referencia que encontré al baile swing en la España de los años de posguerra fue en el libro de Carmen Martín Gaite, Los usos amorosos de la posguerra española donde habla de las niñas swing o chicas topolino (más sobre esto luego) y la reacción virulenta hacia el baile swing en algunos sectores:

«¿Es que nosotros hemos de hacer cabriolas como cualquier payaso cervecero de los de “por allá”?…De cada cien piezas que toca el combinado orquestal, lo menos ochenta y cinco son bugui-bugui, “swing” y cosas de esas llegadas del dinámico país de Lie Sherindan…No es de buen gusto imitar a los salvajes del centro de África o a los hombres de color que hacen alarde de las libertades que disfrutan al pie de los rascacielos neoyorquinos.» (La Hora, 1 marzo 1947, citado por Gaite).

Esta referencia me intrigó y quise descubrir qué se bailaba exactamente por aquella época y si podría parecerse a lo que bailamos hoy en día. La mayor parte de la información de este post lo he encontrado en el libro de Jose María García Martínez  Del fox-trot al jazz flamenco: el jazz en España 1916-1966 (la primera gran retrospectiva del jazz en nuestro país), El trazo del jazz en España de Jorge García y ¡¡Bienvenido Mr. USA!! de Ignacio Faulín Hidalgo (incluyo la bibliografía al final). Hay escasez de materiales sobre el Lindy Hop específicamente, pero por el camino he descubierto algunos tesoros como la fiebre swing de las fiestas de Gracia, bailarines como Harry Flemming, charlestones de dudoso gusto,  los peligros del swing según el franquismo, temas de swing español y los famosos Gitanos del Swing, entre otros, por lo que pido disculpas por los rodeos en contestar a la pregunta del título.

Swing en Barcelona

El jazz entró con fuerza en España en los años 20 y 30, acompañado de una serie de modas de baile norteamericano como el cake-walk, el fox-trot, el black bottom y el charlestón, que tuvo gran popularidad, como detalla Faulín en su recorrido por esta historia de música y baile popular en ¡¡Bienvenido Mr. USA!! . Barcelona fue, entonces como ahora, el principal punto de entrada de la música jazz y el swing en España (otros puntos neurálgicos en los años 20, 30 y 40 fueron Madrid y San Sebastián). Hoy en día Barcelona es una de las capitales del swing europeo que cuenta con más Lindy Hoppers y escuelas de bailes swing, con epicentro geográfico en el barrio de Gràcia donde hay tres o cuatro escuelas y mucho baile en la calle.

carnavalbarcelonac1930
Carnaval en Barcelona (La Rúa), c 1930

Que Barcelona fue un hervidero de jazz en los años de preguerra da cuenta la larga lista de orquestas de swing y jazz que enumera  García Martínez en su libro Del fox-trot al jazz flamenco: el jazz en España 1916-1966. Según el autor, a esto contribuía la pujante burguesía, su situación bien conectada por mar y tierra con las vanguardias europeas, y el ser frecuentada por músicos y orquestas: «Barcelona, en fin, fue epicentro del seísmo hot que asoló la Península en los años treinta». Así, el swing pasó a formar parte del sedimento cultural barcelonés, hasta hoy en día.

Esta crónica de las fiestas mayores de Gràcia, de la revista Ritmo y Melodía de 1944, que bien pudiera referirse a fiestas más recientes que tienen lugar en este barrio, nos da una idea del ambiente swing de entonces, incluyendo algún tema favorito de Lindy Hoppers como Sweet Georgia Brown:

«ríos de gente se apretujan. Todos bailan. Los que deseaban, de primera intención, bailar, y los que deseaban sólo pasar pero han de bailar a la fuerza a causa de los empujones…Bonet y sus músicos, con la formidable interpretación de Sweet Georgia Brown dieron, quizás, la nota más alta de calidad musical de todos los festejos. El saxo tenor y el violín en las respectivas manos de Bonet y de Jaime Vila hicieron vibrar arrebatadamente la plaza entera, en un hermoso clamor.
Los conjuntos callejeros se han defendido como leones. Se llevó la palma por su vigor, su alma y su buen repertorio, la dominguera Savoy…Todo Gràcia, en estas noches inacabables, bulle y arde de una extraña sed, que no sería bastante ¡para apagar los innumerables barriles de cerveza de los innumerables bares gracienses…! Orquestas, churros, vocalistas, calor, grito, puntos de swing negro, planetas del destino, gritos de vendedores ambulantes, serpientes humanas de seis o siete jóvenes animados, farolillos rojos en medio de la oscuridad…:¡tutti frutti!». (citado en García Martínez)

Bailes y música

Desde el principio el baile y la música jazz crecieron de la mano, aunque salvo excepciones, se suele prestar menos atención a la historia del baile. Músicos, orquestas, las revistas musicales, los discos, la radio y el cine, todos jugaron un papel importante en esta moda del jazz, el swing, lo hot y lo negro, pero el baile fue clave en su popularidad. Según Faulín y García Martínez en los años 30 el swing de Ellington, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton o Paul Whiteman se escuchaba en discos editados por La Voz de su Amo y en el nuevo medio de la radio. Las películas musicales americanas también contribuyeron a popularizar el claqué y otras danzas de jazz (entre ellos Fred Astaire, Shirley Temple, Bill Robinson y los Hermanos Marx estaban en cartelera en los años 30 y 40).

muchas gracias1926.jpg
imagen de la exposición El Ruido Alegre (1926)

Josephine Baker, que se convirtió en todo un icono de los años 20 en París, extendió la fiebre por su charlestón salvaje con su gira por España 1930, y hubo muchas bailarinas imitadoras. Tenemos la suerte de tener alguna grabación de Josephine Baker bailando su charlestón de energía inigualable:

Josephine Baker (La Revue 1927)

El bailarín y productor Harry Fleming, con su espectáculo Blue Birds y su cuerpo de baile Los boys del Savoy también fue particularmente influyente en España.  Julián Ruesga Bueno ha indagado un poco más en la historia de Harry Fleming e incluye una crónica del ABC de Sevilla del 20 de octubre de 1929 de su paso por la Expo Iberoamericana del 29:

«Anoche se presentó en Sevilla la agrupación de artistas negros que dirige el famoso bailarín Harry Flemming. La boga del arte negroide ha destacado a artistas muy notables, como el que anoche vimos en el Cervantes y como Luís Douglas, conocidos y aplaudidos en todos los teatros de Europa. Flemming es un bailarín extraordinario. Su agilidad y su sentido del ritmo y de la danza le han valido una gran reputación. Con él viene una compañía de revistas, compuesta de negros y blancos. De ella forman parte Little Esther, la pequeña negrita que se hizo popular en el cinematógrafo; Florence Miller, Elena Cooke y Ellington, los bailarines Quitty Morán y Sleet, el célebre cómico Bob Wolly y otros muchos artistas del baile y la canción. Representaron la revista ‘Hello-Jazz’, en la cual se ofrece una visión humorística y coreográfica de los barrios neoyorquinos y se reflejan costumbres pintorescas de Nueva York.»

Harry fleming band + Alemanc1930
Harry Fleming band

Tenemos que hablar de Sam Wooding, uno de los nombres más importantes en la introducción del jazz y el swing auténticos en España, un músico de origen americano que tocó con su orquesta los Chocolate Kiddies en varias giras por Europa y España en 1926 y 1929 (en Madrid, Barcelona y San Sebastián entre otros sitios) a los que podemos escuchar en plena forma aquí:

Sam Wooding & His Chocolate Kiddies (Barcelona, 1929)

 

sam wooding and his chocolate kiddies2
Sam Wooding & his Chocolate Kiddies

Lo negro estaba de moda, lo cual no quiere decir que este «negrismo» no estuviera tintado de ciertos estereotipos y racismo, como podemos ver en este charlestón Madre cómprame un negro de 1929:

Madre cómprame un negro (La Goyita, 1929)

¿Y fuera de Barcelona también había swing?

En resumen sí, también fuera de las grandes urbes llegaba la influencia del jazz. Hay que apuntar, como nos indica Faulín Hidalgo, que en los primeros años se conocía como jazzband o jazz band a cualquier conjunto que incorporara percusión, que era una gran novedad, por lo que hay ser cautos cuando vemos las carteleras y el gran número de orquestas que se definen con el término jazz o jazzband. Estos conjuntos solían tocar una combinación de bailables, fox-trots, pasodobles, rumbas y temas románticos, que muchas veces tenían poco que ver con el jazz. El jazz, en sentido amplio, convivía en todo momento con otros estilos de gran popularidad como la copla, la zarzuela o la revista.

El jazz sonaba en Madrid, Valencia, San Sebastián, Sevilla y muchos más sitios. Por poner un ejemplo cercano, en su artículo Y Compostela se dejó seducir por el jazz Alberto Cancela Monte nos descubre la influencia de esta música en Santiago de Compostela y los principales locales donde sonaba. Nos cuenta que en los años 30: «También las fiestas del Apóstol cuentan con orquestas como la Orquesta Melody Jazz que destaca “en el trepidante sonar del jazz, el hot, el swing y todas esas degeneraciones de la música que el desviado gusto de la juventud moderna exige para bailes y reuniones.”».

En 1936 antes del comienzo de la guerra civil se vivía un auténtico apogeo del jazz en la península, con conciertos de grandes figuras como Django Rheinhardt o Benny Carter.

La Era del Swing y la guerra

La Era del Swing americana se suele fechar entre 1935 y 1945, al acabar la II Guerra Mundial, aproximadamente; aunque no se pueda considerar que existiera un fenómeno equivalente en España algunos autores sitúan la era del swing española de forma algo más tardía a lo largo de los años 40.

Naturalmente la guerra civil española (1936-1939) afectó el desarrollo del incipiente swing aquí. Existe la idea generalizada de que la guerra puso fin al swing en España, sin embargo, en su libro ¡¡Bienvenido Mr. USA!! Faulín Hidalgo nos muestra evidencia de que en realidad no fue así, y que durante la guerra los habitantes de las ciudades seguían buscando la evasión a través de la música y el baile. Se frenó eso sí la producción de discos, pero las orquestas seguían tocando en Barcelona y Madrid, y el swing estaba presente en la radio y en el cine, ya que al fin y al cabo el swing estaba de moda a nivel mundial.

Swing en la posguerra: de la prohibición a las niñas swing

baileposguerra

El swing y el jazz no encajaban bien con la ideología franquista y de Falange de posguerra, así como tampoco encajaba bien en la Alemania de la época, por su esencia libertaria que prima la improvisación, la expresión individual y creativa. Aparte del hecho de ser una música de origen afroamericano, el swing se rechazaba por ser norteamericano, un país que parece que causaba antipatía y fascinación a partes iguales en la nueva España de Franco. Carmen Martín Gaite en Usos amorosos de la posguerra española retrata magistralmente el ambiente y la ideología oficial de aquella época— con su rechazo por todo lo foráneo, moderno, burgués, y por supuesto americano —y la exaltación de lo propio, la austeridad, los roles tradicionales y la patria. En una cita de la época:

«Que no haya sobre la bendita tierra de España otras costumbres que no sean las nuestras. Y si esto es un feroz nacionalismo, pues mejor. Y si esto es un absurdo retrógrado, mucho mejor. No queremos el progreso, el romántico y liberal, capitalista y burgués, judío, protestante ateo y masón progreso yanqui. Preferimos el atraso de España, nuestro atraso.». (Usos amorosos de la posguerra española)

Este aislamiento y mirar hacia dentro toma forma en la prohibición, a partir de 1940 «del uso innovador y deformante de vocablos extranjeros en marcas, rótulos y escritos» , prohibición que incluye al «swing» ( Martín Gaite). La Delegación Nacional de Prensa, por ejemplo:

«cuidará que en ninguna de sus informaciones y críticas los periódicos empleen los vocablos ballet y swing, sustituyendo el primero por bailes o bailables y el segundo por otro equivalente en castellano» (¡¡Bienvenido Mr USA!! p314).

En términos más explícitos se rechaza la música y la danza jazz en esta circular de la Delegación de Prensa de 1943:

«Por esto se ve con fundada preocupación el desarrollo que puede alcanzar la llamada música negra… Lo que queremos desterrar es la ola de jazz arbitraria, antimusical y pudiéramos decir que inhumana con que América del Norte hace años que ha invadido Europa. Nada más alejado de nuestras viriles características raciales que esas melodías muertas, dulzonas, decadentes y monótonas…nada más lejos de nuestra dignidad espiritual que esas danzas dislocadas, desconcertadas en las que la nobleza humana de la actitud, la seleccionada corrección del gesto, desciende a un rídiculo y grotesco contorsionismo.» (¡¡Bienvenido Mr. USA!! p315).

Pero como defiende Faulín Hidalgo con vehemencia, esta línea oficial parece tener nulo efecto en las publicaciones, grabaciones y programas radiofónicos de la época que están repletas de swing, hot y jazz, y por supuesto, baile. Hay una gran diferencia entre la línea oficial y lo que realmente se escuchaba y estaba de moda. En las consignas de la época había poco de atractivo para los jóvenes, en palabras de Gaite, «Con música de himno quedaba bonito, pero ¿quién podía identificarse con aquello a la hora de la merienda?». El swing era lo que sonaba mundialmente y se colaba incluso en películas archifranquistas como Raza de 1941 (según Iván Iglesias); no hay más que ver la crónica de las fiestas de Gràcia del ’44 que citamos al principio para ver la popularidad del swing en aquel momento.

En algo tenían razón estas circulares, que la influencia cultural americana se extendía gracias a la música y el cine. Corría en la España de la época una corriente contraria a la línea imperante: estaban las chicas «topolino», o «niñas swing», y el equivalente masculino de los «pollos swing». Los zapatos topolino (en referencia a un tipo de calzado de plataforma de inspiración hollywoodiense), desentonaban con las normas de la época y eran característicos del fenómeno de chicas jóvenes, de la nueva burguesía,  que imitaban el estilo americano. A estas chicas también se les llamaba «niñas swing» aludiendo a la nueva danza que entró en los años cuarenta. En una época en que las opciones para las mujeres eran muy reducidas, estos aires de modernidad eran una rebelión. En palabras de Gaite «Aquellas chicas de cabeza de chorlito “desentonaban” en una sociedad que exhortaba a las mujeres a mantenerse en un segundo plano, a no hacer avances, a no llamar la atención por nada». La música, el baile y el cine americano ofrecían modelos de libertad mucho más atractivos para las niñas swing y los pollos swing (y precisamente por eso causaban tanto recelo en la sociedad de la época).

zapatotopolino
Publicidad de zapatos estilo topolino de la época

Una de las cantantes populares entre los jóvenes de posguerra era Rina Celi, a la que podemos escuchar con el Quinteto Nocturnos en una grabación de 1942 de Un día de esos (Some of these days) tocando un poco de swing en versión española. Rina Celi, artista barcelonesa ha sido descrita como “la cantante hot por antonomasia”. El recopilatorio Històries del Jazz a Catalunya Vol 2 incluye muchos más temas swing de orquestas como la de Luis Rovira y otros de la época, y Faulín Hidalgo incluye una discografía de 51 temas de los años 40 en su libro, muy recomendable.

Rina Celi y Quinteto Nocturnos, 1942

rina-celi-rina-celi-todas-sus-grabaciones-vol-1-y-2-1940-1948-107590796.jpg

Pero, ¿se bailaba Lindy Hop?

Las niñas swing y los pollos swing escuchaban música de influencia americana, pero es difícil saber si lo que bailaban era algo parecido al Lindy Hop que conocemos hoy en día: ¿hacían swing-outs, tandem charleston y shorty george por ejemplo? ¿o bailaban balboa y shag? Hay poca evidencia visual de lo que se bailaba realmente en los años cuarenta en España y no conozco películas o material filmado como puede haber del Lindy Hop americano. Sí que está bastante documentado que se bailaba charlestón y el fox-trot, pero parece que el término Lindy Hop y jitterbug (nombre con el que se popularizó el lindy hop entre los jóvenes blancos americanos) no eran muy utilizados, aunque en este campo queda mucho por investigar. Incluyo algunas de las pocas referencias e imágenes que he encontrado del Lindy Hop concretamente en la España de los años 40 (por ahora), donde destaca indiscutiblemente el Salón Amaya en Barcelona.

«La música fue inseparable de los diversos bailes que se engloban dentro de ese estilo, y puede decirse que músicos y bailarines fueron sus creadores por igual. En España el baile que principalmente se identificó con el swing fue el lindy hop o jitterbug, una danza afronorteamericana que había nacido en 1927 en el Savoy Ballroom del Harlem neoyorquino y que había influido considerablemente a las big bands en la sistematización del nuevo estilo de jazz [a continuación pasa a describir de manera detallada el paso básico de lindy hop]» (Iván Iglesias).

Además, nos cuentan Iglesias y Faulín Hidalgo que proliferaron las academias de baile que incorporaban los nuevos bailes entre sus bailes de salón habituales, y que también se popularizaron las exhibiciones de swing por parte de bailarines profesionales o semi-profesionales.

Los Whitey’s Lindy Hoppers en su gira europea del año 1936-1937 estuvieron en Reino Unido, París, Suíza e incluso Dublín, pero no visitaron España (que ya estaba inmersa en la guerra civil). En España en cambio, sí que se estrenó la película de los hermanos Marx Un día en las carreras en 1940, por lo que el público español sí que podía conocer los Whitey’s Lindy Hoppers, máximos representantes del Lindy Hop a nivel mundial, por su famoso número en esa película.

Si en algún lugar se bailaba swing y alguna forma de Lindy Hop, era en Barcelona. El Salón Amaya en el Parallel fue local emblemático donde se celebraban concursos de baile en pareja de swing y bugui-bugui (al estilo de los concursos del Savoy) y donde se bailaba “tan bien como en el propio Harlem” según alguna reseña de la época (Iglesias). Se inauguró en 1943 y tuvo su máximo esplendor entre 1945-46. Allí bailaban los Gitanos del Swing: «se trata de bailarines tanto gitanos como algún payo que acuden allí y hacen disfrutar con sus gimnásticas exhibiciones. Es el momento del boogie, del jitterbug, el lindy hop, basados en danzas negras que aparece en la era del swing con demostraciones atléticas de gran nivel», según Faulín Hidalgo.  Los Gitanos del Swing llegaron a anunciarse en Madrid en 1948. Sus apodos eran el Sardineta, Patillas, Batista, Tau, Melenas, Coqui y Polla, se vestían con la estética swing y fueron el germen de los bailarines acrobáticos Los Locos del Rock and Roll en los cincuenta. Tenemos esta imagen del Amaya donde parecen estar bailando lindy hop o jitterbug, en su anuncio de concurso de bailes modernos: “hot” y “swing”.

salón amaya
Anuncio del Salón Amaya, 1945

El swing siguió siendo popular durante toda la década de los 40, y a partir de 1945 entra el bugui-bugui con fuerza, el último estilo de baile de la familia del swing, que se describe como un estilo de baile más salvaje y acrobático. En los 50 el jazz dejó de ser una música popular, bailable, para evolucionar en otras direcciones más minoritarias como el bebop y el hard bop; y los ritmos latinos cobraron más protagonismo en el baile social (hasta la llegada del rock ‘n roll y el twist). No será hasta principios del siglo XXI que este baile de ritmo infeccioso y actitud libre vuelva a bailarse en las pistas y calles de la península, una vez más, empezando por Barcelona (pero esa es otra historia).

Estoy segura de que quedan materiales por descubrir y espero que este post anime a rebuscar en áticos y archivos, memorias, recortes y películas…¿qué opináis? Quizá pronto podamos incluir alguna foto de nuestros abuelos bailando swing.

Saber más…

Bibliografía

Cancela Montes, Alberto, “…y  Compostela se dejó seducir por el jazz”, Novas Músicas: o jazz chega co século XX, descubrindoasnosasmusicas.blogspot.pt

Faulín Hidalgo, Ignacio, ¡¡Bienvenido Mr. USA!! La música norteamericana en España antes del rock and roll (1865-1955), Editorial Milenio, 2015.

García, Jorge, “El trazo del jazz en España“, El Ruido Alegre: Jazz en la BNE, Ministerio de Cultura, 2012 (pdf disponible online).

García Martínez, José María, Del fox-trot al jazz flamenco, Alianza Editorial, 1996.

Iglesias, Iván, “(Re)Construyendo la identidad musical española: el jazz y el discurso cultural del franquismo durante la segunda guerra mundial”, HAOL, Núm. 23 (Otoño, 2010), pp 119-13.

Martín Gaite, Carmen, Usos amorosos de la posguerra española, Anagrama, 1994.

Resga Bueno, Julián, “El primer jazz en Sevilla”(Harry Fleming),  Asociación Apolo y Baco, http://www.apoloybaco.com

Banda sonora

Madre cómprame un negro (La Goyita, 1929)

Sweet Georgia Brown (Coleman Hawkins, Benny Carter & Django Rheinhardt, Paris 1937)

Sam Wooding & His Chocolate Kiddies (Barcelona, 1929)

Rina Celi y Quinteto Nocturnos, 1942

Històries del Jazz a Catalunya Vol 2